Por Camila Londoño
28 abril, 2016

Expone animales en tanques con formol.

Los tiburones, corderos, vacas y otros animales conservados en tanques con formol, son algunos de los elementos visuales que han hecho famoso al artista británico Damien Hirst. Desde hace mucho tiempo, Hirst ha provocado la atención de muchos que consideran su obra como transgresora. Y obviamente lo es. Con la muerte como tema principal de sus creaciones, resulta inevitable que el artista sea objeto de incontables críticas y polémicas. La más reciente tiene que ver con asuntos de salud y fue puesta sobre la mesa por un equipo de químicos que sin ánimo de atacarlo, estaban probando un nuevo tipo de sensor químico.

Según el estudio realizado, los resultado de un análisis hecho en una de sus exposiciones, no fueron muy positivos.

De los tanques con animales, estaban goteando niveles potencialmente peligrosos de gas formaldehído.

¿Y cuál es el problema?

El Instituto Nacional de Cáncer asegura que cuando este gas está presente en el aire y sobrepasa ciertos niveles, las personas pueden experimentar algunos efectos adversos como ojos llorosos, sensación de quemadura en los ojos, nariz, y garganta; tos, náuseas e irritación en la piel. Aunque aún no se ha probado, dicen que a largo plazo, exponerse constantemente al gas podría desembocar en algún tipo de cáncer. Pero insisto: NO hay pruebas.

¿Cómo lo descubrieron?

El equipo utilizó un brazalete detector de gas formaldehído que transfiere datos de concentración vía Bluetooth a través de un smartphone. Este método les permitió notar que en el área alrededor de los tanques, los gases llegaban a los 5 ppm (partes por millón). Esto es 10 veces más que el límite recomendado (0.5ppm)

Aunque no suena nada bien, es importante no espantarse por el gas.

Tal como lo han hecho millones de personas en el mundo que no han tenido problemas.

¿Y qué dijo el artista sobre esto?

Aseguró que el riesgo para los espectadores era mínimo y criticó la falta de precisión del estudio realizado.

“Constantemente hacemos pruebas y nuestros expertos nos dijeron que con los niveles reportados por ese estudio, los ojos llorarían y se sentiría un malestar físico grave. No recibimos ninguna de estas quejas durante esa exposición y ninguna otra exposición o lugar donde estuviera la obra con formol. No creemos haber puesto en riesgo al público”.

-Damien Hirst-

Las críticas sobre su obra han sido muchas, pero esta es la primera vez que el ataque se hace desde un punto de vista científico.

Sin embargo, es Damien Hirst y poco le debe importar una crítica científica, que al menos por ahora, no ha representado daños físicos en los espectadores que lo admiran.

¿Será a propósito el asunto del formol? No sería raro, después de todo, lo que más le gusta es generar controversia. 

Puede interesarte