Por Antonio Rosselot
21 julio, 2021

El parque nacional Yosemite (EE.UU) ocupó sus redes sociales para publicar el relato de uno de sus guardaparques, que se encontró con esta triste escena luego de responder al reporte. En la publicación, urgió a seguidores y visitantes a ser cautos y seguir las reglas para cuidar a la fauna local, y evitar más muertes como ésta.

Una tristísima historia fue compartida en las redes sociales respecto a una osa y su cría, la que seguramente servirá para crear consciencia sobre la presencia de estos ejemplares en los caminos y rutas transitadas por automóviles.

¿Por qué lo decimos? Porque esta madre osa fue fotografiada sufriendo a más no poder por el inesperado fallecimiento de su pequeño, el que fue arrollado por un vehículo que iba a exceso de velocidad en el conocido parque nacional Yosemite (California, EE.UU).

Visit the USA

La historia fue compartida en las redes sociales del parque y escrita por un guardaparques cuya identidad no fue revelada, quien fue el que recibió la llamada sobre la presencia del osito fallecido a un costado del camino; dice que este tipo de llamadas son demasiado usuales en el sector.

El hombre tenía que cumplir un protocolo al llegar al lugar de los hechos, que correspondía en mover el cuerpo del oso lejos del camino, llenar un reporte y recolectar algunos datos para su estudio, pero al ver el cadáver, se dio cuenta de que el suceso le había pegado más de lo que pensaba.

“Su pequeño cuerpo marrón claro se posaba sólo a pasos de mí y del camino, casi invisible a cualquier persona. Es un cachorro nuevo, no debía tener más de seis meses, y ahora está hecho un ovillo y sin vida debajo de un pequeño pino. Por un momento perdí la noción del tiempo mientras miraba su cuerpito, pero el sonido de los autos pasando al costado me recordó mi lugar y mi rol”.

—Relato publicado en las redes del parque nacional Yosemite

Imagen de referencia. (ABC7)

Luego, el guardaparques acarreó el cadáver del oso hacia dentro del bosque y lo dejó en un área con césped, protegido con algunos troncos. Poco después, escuchó un sonido profundo pero muy melancólico, y se dio cuenta de que la madre del osito estaba detrás suyo, acompañando la escena con tristeza.

Comenta que la osa nunca abandonó a su pequeño y, aunque hubiesen pasado seis horas desde el accidente y ya no había chances de nada, ella seguía creyendo.

“Los llamados al cachorro continuaban, sonando cada vez más dolorosos. Miré para atrás y me vi con esperanzas de que el pequeño respondiera a su llamada, pero evidentemente no pasó nada. Ahora aquí estoy, parado entre una madre que sufre y su hijo. Me siento como un monstruo”.

—Relato publicado en las redes del parque nacional Yosemite

FB: Yosemite National Park

Antes de partir, el guardaparques instaló una cámara remota en el sector para poder tener un registro del dolor de esta madre y así usarlo para crear consciencia: hizo un llamado a los seguidores y visitantes del parque a ser más cautos y conducir a la velocidad permitida para cuidar a la fauna de Yosemite.

El hombre finalizó el relato diciendo que todos quienes visitan el parque son “invitados en el hogar de miles de animales”, y que depende de nosotros seguir las reglas que los protegen.

Puede interesarte