Por Lucas Rodríguez
3 julio, 2020

El rarísimo animal medía aproximadamente cinco metros de largo. Tanto él como los delfines, aprovecharon que no había personas en las playas de Chiapas para retomar las aguas que les pertenecen.

No nos cansamos de las noticias de animales atreviéndose a pastar, correr o nadar más allá de los lugares donde normalmente los vemos, debido a la baja presencia de seres humanos en esos sectores. Sean cabras monteses recorriendo las calles de Gales, ovejas por las de Turquía o chacales en los parques de Israel, todos estamos acostumbrados a que los animales fuera de lo común (con lo que decimos perros, gatos y algunas aves) puedan solo ser visitados en los zoológicos. Pero verlos interactuar con un paso peatonal o inspeccionar el auto del vecino, es una experiencia que resulta realmente impagable. 

Youtube: Alerta Chiapas

Aunque los más populares han sido los de los animales en las ciudades, las presencias de bestias marinas fuera de lo común en las playas desiertas del mundo, no son menos sorprendentes. Más aun, si de lo que estamos hablando no es un salmón o algún otro pez común y corriente, sino que de una especie tan rara como maravillosa al ojo humano. 

Youtube: Alerta Chiapas

En esta casi, fue un enorme, lento y solemne tiburón ballena el que apareció por las aguas cercanas a Puerto Arista en Tonalá, Chiapas.

Youtube: Alerta Chiapas

El tiburón ballena es un espécimen muy distinto a lo que normalmente entendemos por tiburón. No se trata de un escualo blanco, repleto de dientes filosísimos y siempre atento a la más mínima gota de sangre que caiga al mar. Esta variedad es lenta y gentil: de hecho, e alimenta de animales más pequeños. De todas formas no te recomendaríamos nadar cerca de él sin la presencia de un experto, pero salvo que se asuste, no te deberías encontrar en el menú. 

Youtube: Alerta Chiapas

Lo más llamativo que tiene, y que podemos ver claramente en el video, es su piel cafesosa repleta de manchas blancas. Es un diseño muy particular, que sirve más que nada para que peces más pequeños la confundan con un roca y se acerquen a él. Con estos crea relaciones simbióticas, especialmente con las famosas rémoras, esos peces más pequeños que se pegan a los grandes. Ahí se alimentan de los restos de comida que les quedan en los dientes o el cuerpo, dando a su vez un servicio de higiene dental de lo más completo. 

Youtube: Alerta Chiapas

Como si fuera poco, el tiburón ballena no nadaba solo: a su alrededor se pudieron captar también varios delfines, nadando en grupos. Los delfines estaban muchísimo más cerca de la playa que el tiburón, su valor se debía en un 100% a que la playa no estaba atestada de bañistas, como en otras ocasiones. 

Las maravillas de la naturaleza son infinitas.

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