Por Luis Lizama
19 julio, 2021

Jefe es un perro muy juguetón, al que le encanta divertirse. “A veces, los pequeños tiran del rabo de Jefe o saltan sobre su espalda. El jefe se da vuelta en señal de rendición y se le suben encima. Quizás el Jefe piensa que es un mapache”, dijo su madre humana.

Hace un tiempo, Cheryl Stephen sufrió pa repentina pérdida de su querido pastor alemán. Pensó que jamás podría recobrar las fuerzas y volver a acoger un animal, ya que en aquel entonces rescataba cervatillos y los ayudaba junto a su perro. 

Al poco tiempo de perder a su compañero, apareció un peludo muy divertido y juguetón: Una extraña mezcla de corgi y presumiblemente un pastor alemán. La conexión fue inmediata y lo llevó a casa, pero con la incertidumbre de si se adaptaría a tanta vida salvaje. Lo bautizó como “Jefe” y su primera amistad la forjó con un grupo de mapaches bebés. 

Los animales salvajes se hicieron amigos de Jefe y desde entonces lo visitan a menudo, para salir a divertirse en la naturaleza.

Cheryl Stephen

Su anterior perrito, a quien llamaba “Sarge”, era un amante y buen amigo de los cervatillos, a quienes recibía feliz en su hogar.

Durante el año pasado, Cheryl ayudó a un trío de mapaches huérfanos, que encontró salvajes en la naturaleza. Los llevó a casa y los crió con mucho cariño, tanto que se hicieron grandes amigos con Jefe.

Cuando ya estuvieron listos para marcharse, la joven abrió sus puertas y los hizo buscar su propio rumbo. Ellos salieron y se hicieron grandes, recobraron sus fuerzas y se adataron sin problemas al mundo exterior. 

Cheryl Stephen

Pero jamás se olvidaron de casa, y mucho menos de su buen compañero Jefe.

Y a pesar de que algunos han formado familia, como Magnolia, una de las mapaches que fue mamá, siguen volviendo a casa para visitar al Jefe. Ella incluso trae a sus bebés para presentarlos a la familia.

“Ella vive salvaje ahora, pero a veces lleva a sus pequeños a casa para comer y aparentemente para jugar con Jefe. Nunca he visto al Jefe morder o lastimar a los mapaches a pesar de que es más grande, así que tiene el espíritu amable de Sarge.

A veces, los pequeños tiran del rabo de Jefe o saltan sobre su espalda. El jefe se da vuelta en señal de rendición y se le suben encima. Quizás el Jefe piensa que es un mapache”.

–dijo Cheryl a The Dodo

Cheryl Stephen

De momento las visitas son bastante a menudo, quién sabe si más adelante, quizás cuando termine el verano en el hemisferio norte, ellos buscarán otro rumbo y todo será un hermoso recuerdo.

Lo importante es que ahora TODOS son felices y se quieren como verdaderos hermanos.

Puede interesarte