Por Constanza Suárez
22 enero, 2020

Al pequeño Bujing lo vendieron a una pareja cuando era solo un bebé. Ahora al fin se recuperó y está listo para volver a la naturaleza.

Bujing era solo un orangután bebé cuando un grupo de cazadores mataron a su madre frente a él y rápidamente encontraron compradores que se llevaran al pequeño. Una pareja indonesia que decía “amar a los animales” lo obtuvo por la suma de 35 dólares.

A pesar de la oscura transacción, en un principio la pareja trataba con amor a Bujing, como si fuera un bebé humano. Lo bañaban, alimentaban con leche, y acurrucaban. Sin embargo, cuando el orangután creció, tenía mucha energía y poco control. La pareja terminó encadenándolo en el exterior de su casa.

Además de estar condenado a las cadenas, la pareja no le daba comidas a Bujing. Comenzó a escapar para robar comida de los vecinos. 

International Animal Rescue

Después de una excursión a la casa del vecino, Bujing regresó con dos heridas profundas en la espalda, que parecían haber sido causadas por un objeto afilado.

«En ese momento, Bujing no había comido durante tres semanas y el propietario había tratado sus heridas con tabaco como medicina tradicional. Aunque las heridas ya se han cerrado, todavía hay inflamación visible”, explicó el grupo de rescate International Animal Rescue (IAR), en un comunicado cuando lo encontraron por primera vez. 

International Animal Rescue

La situación que debía vivir el orangután era desgarradora. No merecía tanta crueldad. Pero por suerte, en 2014 logró un vuelco positivo. 

International Animal Rescue

Funcionarios del departamento forestal local y un equipo de IAR se enteraron del orangután macho de 5 años y acudieron en su ayuda.

«El equipo de rescate estaba muy alarmado por la condición del orangután. Bujing estaba encadenado a un lado de la casa. Se veía muy delgado y no tenía cabello debido a la desnutrición, lo que también había perjudicado su crecimiento», dijo el equipo de International Animal Rescue. 

Llegaron justo a tiempo, sino Bujing probablemente no habría durado mucho tiempo más.

International Animal Rescue

«Bujing estaba extremadamente desnutrido y demacrado. Es difícil imaginar que podría haber sobrevivido durante mucho más tiempo en esa condición”, dijo Lis Key, gerente de relaciones públicas y comunicaciones de IAR. 

“Si bien nos sentimos aliviados de haberlo sacado de su impactante situación, es molesto pensar que vivió así por tanto tiempo», agregó.

International Animal Rescue

El equipo de rescate habló con los propietarios para explicarles lo ilegal de mantener a Bujing como mascota, y la pareja se los entregó voluntariamente. Luego, el equipo transportó al orangután al centro de rehabilitación de IAR, donde comenzó a recuperarse.

“Lo mantuvieron allí durante ocho semanas mientras se realizaban pruebas para asegurarse de que no padecía ninguna enfermedad contagiosa. Durante ese tiempo recibió alimentos nutritivos y suplementos para mejorar su muy mala condición física. Su régimen de alimentación tuvo que ser cuidadosamente regulado porque estaba en un estado de desnutrición tan grave”, expresó la organización.

Bujing se transformó por completo: ahora es un orangután seguro y saludable.

International Animal Rescue

«Gracias al cuidado de nuestro equipo veterinario y los cuidadores de nuestro centro de rehabilitación, la apariencia de Bujing ha cambiado casi sin reconocimiento. ¡Su cuerpo es fuerte, musculoso y peludo!”, dijo Key.

El equipo de IAR planea liberar a Bujing de vuelta a la naturaleza lo antes posible, pero Bujing aún necesita aprender algunas cosas más antes de estar listo para el siguiente paso.

«Bujing está haciendo un excelente progreso en su largo viaje de regreso a su hogar legítimo en la selva tropical, y es realmente alentador ver qué tan bien lo está haciendo», dijo Key.

 

 

 

 

 

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