Por Antonio Rosselot
28 julio, 2020

Claudia Lozano comentó en Facebook que el nogal la acompañó a ella y a su familia en su casa de Nuevo León (México) los últimos 20 años, por lo que su repentina pérdida la afectó mucho. Incluso lo abrazaba y le hablaba cuando pasaba cerca.

Los simbolismos lo son todo, y hay una etapa de la vida en la que empiezan a tomar aún más relevancia: una foto que haga acordar a un momento determinado, un sabor que lleva a la infancia… o en este caso, un árbol que acompañó la vida de una persona.

FB: Claudia Lozano

Claudia Lozano, residente del municipio de García (Nuevo León, México) vio cómo una gran parte de su historia literalmente se caía al suelo, cuando el devastador huracán Hanna derribó un nogal de más de 100 años de antigüedad en su casa.

A eso de las 23:15 del pasado lunes 27 de julio, el nogal de más de 10 metros de altura y 2 metros de diámetro cedió ante las fuertes lluvias y viento que llevó el huracán. Claudia dedicó un sentido post de Facebook al árbol que la acompañó en los últimos 20 años de su vida.

FB: Claudia Lozano

«Hoy perdí a mi árbol y mi pueblo también lo perdió. Siento un dolor inmenso, porque lo amamos mucho y desde que llegué a este bello municipio de García N.L y vi este inmenso árbol, le dije a mi esposo: «Aquí quiero nuestro hogar, donde nazcan y crezcan nuestras hijas» y así fue.

Esta noche, durante esta tormenta, sólo escuché cómo caía mi árbol y cómo tronaba al caer, como si llorara el fin de sus días… ¡no lo podía creer! Era un árbol tan grande y centenario que sus raíces, después de tanta lluvia y con tantos años de vida, no pudieron retenerlo y sostenerlo más a la tierra».

Claudia Lozano en Facebook

FB: Claudia Lozano

Además, Claudia comentó que cada vez que pasaba al lado del árbol lo abrazaba y conversaba con él, señalando que «muchas veces sentía que me seguías como si tu espíritu me acompañara y cuidara».

Claudia se despidió con dolor de su querido árbol, que le dio sombra y cobijo a ella y su familia en las últimas dos décadas.

FB: Claudia Lozano

Con esto queda demostrado que aunque sea un árbol que cayó como cualquier otro, sí fue un ser importante para alguien. ¡Y hay que darle el homenaje que merece!

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