Por Ghalia Naim
5 septiembre, 2016

Vive entre Ibiza y Formentera y además es una de las mayores fuentes de absorción de CO2 del planeta.

La falta de conciencia que mantiene el humano en su relación con la naturaleza vuelve a hacer de las suyas, y esta vez se lleva el premio mayor; se muere «el pulmón del océano» y con esto, cientos de increíbles especies marinas se quedarían vulnerables al no tener lugar donde asentarse.

La posidonia, es una planta marina que habita en la Tierra desde hace más de 100 mil años y vive a unos 18 metros de profundidad en el Mediterráneo, específicamente entre las islas de Ibiza y Formentera. Junto con el Amazonas es una de las mayores fuentes de absorción de CO2 del planeta.

posidonia-de-80000-años-de-antigüedad
kerchak

En el año 2006 el organismo se extendía por un área de 700 kilómetros cuadrados, y solo a finales de 2012 se redujo un 44%. En la actualidad, se desconoce con exactitud cuánto porcentaje se mantiene de la planta, pero se estima que, al menos en Ibiza, se ha reducido a la mitad debido a las embarcaciones que llegan a las costas continuamente a visitar las playas.

14729189315673
elmundo

Resulta que la posidonia no crece a demasiada profundidad (18 metros no es nada), y las anclas de los barcos que llegan a diario con turistas pesan alrededor de 200 kilos y miden casi 100 metros, de modo que terminan por aplastar grandes cantidades de la planta.

14729186637070
elmundo

El cambio climático también es uno de los agresores en causa, sin embargo, los últimos avances respecto al tema señalan que el problema puntual son las naves. Este año la deforestación ha sido de 720 mil kilómetros cuadrados, equivalentes a 72 campos de fútbol.

Los ambientalistas se han propuesto retroceder su desaparición con diferentes campañas, ya que es el hogar de cientos de especies tales como: los caballitos de mar, especies pequeñas de peces y estrellas de mar. Todas estas maravillas podrían perderse junto con el color turquesa de estas playas paradisiacas debido a la contaminación que se produciría.

«La posidonia es tan, tan delicada y tan escasa, que no nos podemos permitir el lujo de perder ni un metro cuadrado más», comenta el biólogo marino Manu San Félix, quien ha seguido el caso durante años.

Que las estrellas de mar desaparezcan por nuestra culpa es terrible, pero nuestra indiferencia es aún peor. Cuidar el océano es el único modo de seguir disfrutando de sus paraísos.

Puede interesarte