Por Lucas Rodríguez
21 marzo, 2019

Compraron una cantidad enorme de hectáreas en las tierras altas escocesas. En vez de usarlas ellos, quieren convertirlas en reservas para los animales.

La protección de la fauna salvaje es un tema que en la práctica resulta mucho más complicado de lo que suena. A todos nos parece que proteger a un gato salvaje o un oso es lo correcto, pero hay muchísima gente que ve en la caza y abuso de estas criaturas una ganancia económica.

Algunos países están tomando medidas al respecto (algunas quizás excesivas), mientras que otros se están asociando con privados de buenas intenciones y poderosos accesos a recursos. 

© Vince Smith/Flickr

Uno de estos casos es el que reporteó el Guardian, sobre el conglomerado de millonarios daneses, los Povlsens, quienes compraron una cantidad enorme de hectáreas en las famosas y salvajes tierras altas escocesas, las mismas donde Paul McCartney soñaba con escapar. 

Dedicados conservadores del medioambiente, los Povlsens ha anunciado que dedicaran una parte importante de su fortuna y esfuerzos a convertir los terrenos que les pertenecen en esta parte del mundo a preservar y cuidar la fauna salvaje escocesa.

También buscan poner un freno a la proliferación del ciervo rojo, una especie introducida con el fin de convertir las tierras en una espacio privilegiado para la casa de ciervos. 

Entre los animales que buscan proteger están: la liebre de la montaña.

Vince Smith/Flickr

La ardilla roja.

Erik Paterson/Flickr

El gato salvaje escocés.

Airwolfhound/Flickr

Y la ballena Minka.

Martin Cathrae/Flickr

 

Una bella iniciativa, que recuerda a otras similares como la de Douglas Tompkins es Chile.

 

 

 

 

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