Por Alejandro Basulto
14 octubre, 2020

Ver a estas tiernas y inocentes aves siendo destrozadas ha indignado a muchos. Incluyendo al gobierno federal, que buscaría terminar con esta práctica industrial a finales del próximo año.

Las imágenes de pollitos destrozados que son subidas tanto a las redes sociales como también compartidas en televisión, son realmente duras y difíciles de tragar. Un daño y una tortura contra estas aves de tan tierna edad, que realmente nos hace cuestionar sobre nuestra relación y trato con los demás seres vivos en este planeta. Y es que la matanza de pollos machos en la cría de gallinas ponedoras, debe ser una de las practicas industriales más criticadas en el mundo.

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Y entre los países donde cada vez hay mayor preocupación ante el sufrimiento que están viviendo estos pequeños pájaros, está Alemania. País donde la ministra federal de Agricultura, Julia Klöckner (CDU), quiere prohibir la práctica a partir de fines del próximo año. Más aún sabiéndose de la existencia mecanismos alternativos para determinar el sexo del huevo y así evitar que los polluelos nazcan para que no puedan ser matados. Método que aparece como respuesta a otro que, según el Tribunal Administrativo Federal, solo está permitido durante un período de transición.

“Anhelo el día en que este tema finalmente sea historia. Los métodos prácticos para determinar el sexo deben implementarse en todos los ámbitos lo antes posible”.

–declaró Joachim Rukwied, presidente de los agricultores, a DW

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Y frente a estas iniciativas legales, está la preocupación porque estas no se vean socavadas por la importación de huevos desde el extranjero. Pidiendo la ministra Klöckner a los ciudadanos que se abstengan de utilizar huevos provenientes de industrias en que los animales son triturados. Un procedimiento que éticamente no puede ser justificable y ante el cual Alemania busca convertirse en un país pionero a nivel mundial.

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Una legislación al respecto por parte de la Unión Europea también ayudaría mucho, porque debido a su libre circulación de mercancías es más fácil que criaderos de otros países que siguen triturando polluelo, pueden seguir vendiendo sus productos en Alemania. Matanza que en la nación teutona solo está permitida mientras no se disponga de métodos alternativos que funcionen corroboradamente bien. Relativamente en línea con el párrafo de la Ley de Bienestar Animal, que establece que nadie puede infligir dolor, sufrimiento o daño a un animal “sin una razón razonable”, entendiéndose y también cuestionándose si el interés económico detrás es realmente sensato.

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