Por Daniela Morano
12 julio, 2019

Contrario a lo que se creía hasta ahora, los macacos si muestran signos de sentir empatía por otros.

A diferencia de los humanos, los animales parecen tener mucha más empatía por otros. Incluso si se trata de un desconocido o de un «rival», son capaces de dejar sus prejuicios de lado y ser de ayuda para alguien en problemas. Los monos saben de eso, como lo demostró un reciente incidente ocurrido en el Parque Nacional Ifrane en Marruecos.

En un estudio recientemente publicado por la revista Primates, científicos dicen haber documentado por primera vez el caso de un macaco mayor cuidando de uno menor, quien además resultó ser un completo extraño para él y su grupo. El macaco mayor habría encontrado a Pipo, de casi 3 años, atropellado en una calle dentro del parque y decidió tomarlo y llevárselo para cuidarlo hasta que estuviese bien y pudiese regresar con su grupo.

La observación sorprendió a Liz Campbell, autora del estudio y zoóloga de la Universidad de Oxford, quien notó que «los encuentro entre grupos en este parque van desde la retirada inmediata de un grupo a peleas largas, a veces agresivas».

Liz A. D. Campbell

Pipo quedó muy mal cerca de un árbol después de ser atropellado y los miembros de su grupos sólo miraban. «Varios miembros mostraron tener relación con él, uno de los jóvenes se sentó a su lado y lo limpió mientras caía inconsciente. Aproximadamente a las 17:35 su grupo se fue a dormir y Pipo quedó solo».

Al día siguiente Pipo había desaparecido, y Campbell junto a su equipo pensaron que había fallecido. Sin embargo dos días después «lo encontramos en el mismo árbol, solo y gritando. Un rato después dejó el árbol para comer y luego volvió a subir y gritar».

Liz A. D. Campbell
Liz A. D. Campbell

«A las 14:40 un grupo cercano lo vio. Estaba con otro macaco joven que lo estaba examinando y limpiando. 20 minutos después, un macho adulto se le acercó a ayudar. Cuando se fueron del área, Pipi se fue con ellos. No volvió a gritar».

Pipo se quedó con el grupo desconocido durante 4 meses, mucho tiempo después de haberse sanado de sus heridas. Formó parte del grupo y de su estructura social pero eventualmente regresó donde los suyos.

Liz A. D. Campbell

Estudios previos han indicado que esta especie no simpatiza con integrantes de otros grupos, pero este caso discute con esa tesis. El caso de Pipo demostraría que los monos muestran habilidades básicas de empatía con individuos desconocidos.

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