Por Alejandro Basulto
1 marzo, 2021

A esta pequeña can la bautizó como “Najila”, que significa en árabe “ojos que brillan”, que fue lo primero que vio tras que ella asomara su nariz fuera de su refugio.

Un paseo de la estadounidense Judy Obregón por el sector de Echo Lake Park en Fort Worth, Texas, terminó siendo el gatillante de un encuentro que posiblemente nunca olvidará. Porque fue en esa tarde, cuando se encontraba cerca de la carretera, que vio al lado de ella una cama para perros tirada. Seguramente lo primero que pensó fue que se trataba de un accesorio que por desconocidas razones habían dejado de usar en una casa. Pero eso cambió cuando vio una nariz perruna asomarse. Algo estaba mal.

Afortunadamente, ella es parte de una organización de rescate animal de la ciudad en que vive, que se llama The Abandoned Ones “Saving Animals in Danger”, y apenas Judy entendió de qué se trataba se puso manos a la obra. Enseguida se acercó a esa cama para perros, lo que provocaría que pocos segundos después quedara devastada tras ver en el interior de esa suave y pequeña morada perruna.

The Abandoned Ones “Saving Animals in Danger” / Facebook

Había una cachorra en ella, una pequeña perrita que poco a poco asomaba miedosamente toda su cabeza hacia afuera. Había sido abandonada, algo que tristemente es parte de la cotidianidad en Fort Worth, ciudad en la que decenas de perros son abandonados cada mes.

Esta can era una de esos tantos, pero para empeorar y hacer más insólito su caso, esta perrita solo era cachorrita, una pequeña que lo que más necesitaba era cobijo, cuidados y mucho cariño. Sin embargo, en su primera experiencia con una familia humana, esta no salió bien.

The Abandoned Ones “Saving Animals in Danger” / Facebook

Hasta resultó traumática. Y cuando Judy intentó acercarse a ella, esta cachorra estaba muy temerosa. Aunque para fortuna de ambas, la mujer de Texas es experta en ganarse la confianza de perritos como esta can, y rápidamente logró que ella subiera al coche y la trasladó al refugio.

La cachorra fue bautizada como “Najila”, nombre árabe que significa “ojos que brillan”, porque posiblemente fue lo que más le llamó la atención luego de que esta peluda asomara su nariz desde su cama para perros. Una pobre can que padecía sarna y diferentes problemas en la piel, que al menos ahora en la organización de Judy, han podido tratárselas. Lugar donde también ha estado recibiendo todos los cariños que se le han sido injustamente negados en su abandono, incluyendo varios juguetes de regalo y divertidas tardes de juego. Mientras que al mismo tiempo le buscan un hogar, para que ahora sí sea feliz para siempre.

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