Por Daniela Morano
13 noviembre, 2017

Aún queda gente amable en este mundo.

Eryn es una mujer que durante cinco años se hizo cargo de un mapache medio ciego que apareció un día en su jardín. Todos los días le dejaba alimento a pesar de que estos animales, en la mayoría de los casos, se alimentan de basura. Aunque parece que este se acostumbró a la comida más sabrosa, pues desde entonces que comenzó a llegar todos los días sin falta.

Pero no llegaba solo.

Dos gatos negros lo acompañaban de regreso al bosque todos los días.

Un día los dos gatos llegaron solos. Resulta que el mapache falleció, pero Eryn decidió que no podía dejar a los dos guardaespaldas de este solo, así que decidió adoptarlos.  Menos mal se hicieron amigos del gato que ella ya tenía.

Y al menos el mapache vivió una gran vida mientras tuvo la compañia de sus amigos y de Eryn.

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