Por Luis Aranguren
19 noviembre, 2020

Buscó en todos lados sin imaginarse que estaría atrapado en un pote, al parecer su hambre era incontrolable.

Nuestras mascotas son una fuente de travesuras y diversión, cada día nos sorprenden con pequeños detalles. Sin importar cuánto tiempo los conozcamos, encontrarán la manera de hacer algo nuevo que sin importar los regaños seguirán haciendo.

Pues Doodle no es la diferencia, es un perro feliz y amoroso que adora con locura comer y puede hacerlo todo el día.

The Dodo / Brandy Stenzel

Hay que aclarar que su dueña lo alimenta cuando corresponde y hasta tienen que vigilarlo, porque en varios ocasiones intenta robarla. Cosa que un día logró, pues su mamá Brandy Stenzel no lo encontraba por todo el recinto.

“Me di cuenta de que estaba desaparecida después de que no la vi a mi lado, que normalmente está bastante cerca de mí cuando estoy en casa”.

–Brandy Stenzel dijo a The Dodo

Durante más de media hora comenzó a buscarla, inclusive con algo de preocupación iba en cada rincón de la casa. Por suerte cuando comenzó a sentir algo de pánico escuchó un crujido, aunque no sabía de dónde venía suponía que se trataba de Doodle.

The Dodo / Brandy Stenzel

Así que prestó la mayor atención posible y cada vez se acercaba más, todo para encontrar una extraña sorpresa.

Y es que dentro del contenedor estaba el perro comiendo de lo más feliz su comida a escondidas y sin autorización. Sin importar que no tuviese mucho espacio, estaba muy feliz comiendo mientras Brandy se preguntaba cómo entró ahí.

The Dodo / Brandy Stenzel

El problema para Doodle es que la tapa se había cerrado, aunque podía abrirla con un poco de fuerza estaba muy feliz disfrutando de sus croquetas.

“El contenedor de comida tenía bisagras en un lado para que pudiera haber saltado fácilmente si hubiera querido, pero es una chuleta de cerdo, así que no quería”.

–Brandy Stenzel dijo a The Dodo

Por supuesto al ser descubierta se imaginó que estaba en problemas. por lo que echó las orejas para atrás en símbolo de perdón. Claramente recibió un regaño para que no lo hiciera de nuevo, pero no pasó de ahí.

Lo único es que al ser descubierto, en su casa decidieron comprar otro contener más seguro que no podrá abrir. Tal vez le genere un poco de frustración, pero tiene que aprender a comer a la hora que le corresponde por su salud.

The Dodo / Brandy Stenzel

Es increíble lo que un perro travieso puede llegar a hacer, de no ser por su dueña tal vez se comía toda la comida.

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