Por Isidora Fuenzalida
23 diciembre, 2020

El viaje de esta brasileña duró cerca de 14 horas. “Hemos venido a mostrar, con el ejemplo, que la familia no se abandona a sí misma”, aseguró.

Fabiane Grimaldi, una mujer de Rio de Janeiro en Brasil, tuvo que mudarse al sur del país, al estado de Santa Catarina por trabajo.

La mujer carioca podría haber hecho el viaje en avión, sin embargo, se opuso a la idea de dejar a sus cinco perros en su antiguo hogar. Ellos son parte de su familia y la familia nunca se abandona.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo

El viaje en avión podría haber sido más simple y rápido. Sin embargo, Grimaldi alquiló un auto y subió a sus cinco amigos peludos. El recorrido de 14 horas no fue fácil, pero lo volvería a hacer.

“¿Fue fácil y sencillo organizar todo esto? ¡No! ¡Absolutamente no! Moverse solo ya es difícil, imagínate con ese montón de perros. Pero hemos venido a mostrar, con el ejemplo, que la familia no se abandona a sí misma”.

–dijo la mujer en una entrevista con “Razones para acreditar”

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Fabiane tuvo que mudarse desde Rio de Janeiro, en donde ha vivido toda su vida, hacia el sur del país al estado de Santa Catarina. Estas dos localidades están separadas por 1.200 kilómetros. Fue toda una aventura para la mujer carioca.

El viaje duró 14 horas casi ininterrumpidas. Los 5 perros, Luna, Amarula, John, Bolinha y Nescau, todos de razas medianas y grandes, estaban muy agitados. Solo querían correr y jugar con Fabiane.

Google maps

Entregar la casa y buscar una nueva fue todo un desafío para esta familia. Muchos arrendatarios no aceptan mascotas. Fabiane estaba asustada que no la aceptaran junto a sus 5 amigos perrunos.

“Tuve la saga de entregar la casa en la que vivíamos, luego encontrar otra que albergara a esta gran familia y los aceptara a todos y por último, pero no menos importante, el viaje”.

–señaló a “Razones para acreditar”–

Pixabay

Fabiane, quien vive con sus 5 perros, los considera parte de su familia y no los abandonaría nunca. Viajar con ellos fue agotador, fue casi lo mismo que viajar con niños pequeños. 

“Mis perros – Luna, Amarula, John, Bolinha y Nescau – son mi familia y nunca me abandonarían (¡sólo si una puerta permanece abierta!)”, bromeó. ¡Y viva el amor entre el hombre y el perro!”

–dijo Fabiane al medio portugués–

El cansancio y el estrés de la mujer carioca valieron la pena. Rezó mucho mientras manejaba, quería que todo saliera perfecto y así fue.

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