Por Leonardo Granadillo
26 junio, 2020

“Con el tiempo empezó a sentirse seguro, vi que empezaba a mover la cola cuando paseaba. Unas semanas después, me lamió la nariz», confesó su dueña.

TikTok se ha convertido en una red social muy popular en los últimos años. Los cortos clips han sentado muy bien en la nueva generación pero no son los únicos, también personas de mayor edad se han encariñado con esta red social. Como Teresa Hwang, una mujer canadiense que se ha hecho viral en esta red social gracias a su perrito.

La profesora de 51 años fue mordida por perros en par de ocasiones, lo que le llevó a temerle a cualquier raza. No obstante, escuchó de Boo, un perrito que vivía en un refugio y le tenía miedo a la gente; al identificarse con su problema, decidió darle la oportunidad de brindarle un hogar al pequeño.

Instagram: @ketophoria

“Me han dado miedo los perros durante casi toda mi vida. El perro de un amigo me mordió en la frente cuando tenía 10 años, y luego otro me mordió a los 20 en una pierna, así que desarrollé una fobia a los perros que pude controlar evitándolos. Cruzaba de acera para no acercarme a otros peatones con perros con correa, no me gustaba salir a correr, y pedía a los amigos que visitaba que dejaran a sus perros en otra habitación. Aunque podía interactuar con perros amigables que me eran familiares sin importar tamaño o raza, siempre me daba pánico cuando gruñían o ladraban, aunque fuera jugando.”

Teresa Hwang a Boredpanda

En el primer encuentro con Boo Teresa pensó que era una mascota mucho más grande, al verlo nervioso, con miedo, arrinconado, decidió darle su espacio y poco a poco.

Instagram: @ketophoria

“Tras unos 15 minutos hablando, Boo se asomó de su escondite y se acercó un poco a mí. Cuando miré, me lamió la nariz y volvió a esconderse. Su dueña de acogida me dijo que eso era muy raro, ya que él no se acercaba a la gente. “Creo que te ha elegido”. Dicho y hecho, todas las preocupaciones e ideas catastróficas que tuve antes de que llegara este día, sobre mi seguridad o mi capacidad de superar el miedo, desaparecieron. Si él había dado un paso para empezar a conectar, eso era una señal. Tenía que llevarlo a casa.”

Teresa Hwang a Boredpanda

Al comienzo no se involucraba casi. Si bien la perseguía por distintas zonas del hogar, lo hacía sin acercarse. Prefería comer cuando no estuviera la gente, no jugaba frente a nadie, y se mantenía inquieto. Ellos lo fueron trabajando con mucha calma, como si se tratara de un trauma, respetando las rutinas.

“Cuando se siente seguro, es feliz. Ahora te mira, se acerca y hace ruiditos graciosos, que significan que quiere mimos. No los inicia, pero me deja cogerlo en brazos, se relaja y muestra que es feliz lamiéndome la cara. Ha aprendido a sentarse, a buscar, a ir a su lugar para comer, y meterse en su caseta para dormir. Mueve la cola y sonríe si le preguntas si quiere ir a pasear, y es el rey del pillapilla en el parque de perros. Ha aprendido mucho y estoy orgullosa de él.”

Teresa Hwang a Boredpanda

La verdadera pregunta que si hicieron todos tras conocer su relación vía TikTok es si ella pudo superar su trauma, a lo cual respondió a la misma fuente:

Instagram: @ketophoria

“La gente también me pregunta si he superado mi fobia a los perros. Bueno, no temo a Boo, incluso cuando ladra o gruñe para comunicarse. Pero aún me pongo nerviosa con perros que no conozco. Aunque estoy mejor. Y sé que si un perro persiguiera a Boo, lo protegería. Porque Boo no es el único que ha cambiado. Verlo curarse y crecer me ha cambiado. Cuidar a Boo me ha enseñado paciencia y amor incondicional.”

Teresa Hwang a Boredpanda

Quien menos lo pensamos, puede llegar a nuestra vida a dejar atrás nuestros miedos.

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