Por Monserrat Fuentes
11 enero, 2019

Butters fue rescatada junto a todos sus hermanos y de inmediato formó un lazo especial con la mujer que le salvó la vida.

Hace un año una gata callejera dio a luz en el vecindario donde una chica llamada Renea y su familia viven, como amantes de los animales no pudieron soportar ver a un madre cuidando a sus crías en la calle.

Durante varios días intentaron atrapar a la madre y a los cachorros para cuidarlos en un cálido hogar, pero ellos se escondían y arrancaban hasta que finalmente un día pudieron capturarlos y llevarlos hasta su cobertizo.

Renea

“Mi abuelo y yo atrapamos a todos los gatitos con mantas y los trajimos desde afuera”, le dijo Renea a Love Meow.

Uno de ellos se destacó de inmediato. Una pequeña niña anaranjada a la que llamaron Butternut o Butters, se veía un poco diferente del resto de su camada. Nació con la nariz torcida y sin cola.

Renea
Renea

El plan de Renea era criar a los gatitos hasta que tuvieran edad suficiente para encontrar hogares nuevos en donde los quisieran mucho, pero Butters, no estaba de acuerdo con eso.

“Estaba muy nerviosa cuando la atrapé, pero en un par de horas estuvo en mis brazos, amasándome”, recordó la mujer. Después de una gran comida, Butters decidió meterse en los brazos de Renea y se durmió ronroneando. Todos los otros gatitos se acurrucaban unos con otros, pero Butters quería estar con su madre adoptiva.

Ella no planeaba quedarse con ningún gatito, pero Butters sencillamente le derritió el corazón y no pudo dejarla ir.

Renea
Renea

De eso ya ha pasado un año y ahora ambas son inseparables, además, todos los otros gatitos fueron adoptados.

PD: poco tiempo después lograron capturar a la madre, una gata de 10 años que fue esterilizada y que también encontrar un nuevo hogar.

Puede interesarte