Por Javiera González Ruiz
27 noviembre, 2018

A los pocos días de nacido pensaban matarlo. Pero afortunadamente fue rescatado a tiempo.

Aunque muchos aseguren que algunas especies de animales se odian y ni siquiera pueden verse, una nueva historia nos demuestra que no es tan así. Al menos este perro llamado Drake y este chivo llamado Arnold apenas se conocieron, se hicieron los mejores amigos del mundo.

Si no lo crees, solo conoce su historia.

Apenas Arnold nació, sus dueños sabían que tendrían que matarlo. Había nacido con las piernas torcidas y nadie estaba dispuesto a hacerse cargo de él. 

Instagram @totes.the.goat

Afortunadamente, Black Goat Farm And Sanctuary lo rescató y lo llevó a su santuario, donde comenzó una terapia física que lo ayudaba a fortalecer los tendones en sus piernas. Incluso consiguió pequeñas férulas que lo ayudaban a mantenerse de pie.

Hacía estiramientos dos veces al día y comenzó a mostrar algunas mejoras.

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Pero pese a sus dificultades, el pequeño chivo no tenía ningún problema para disfrutar de la vida y conocer nuevos amigos. Por eso en cuanto vio a un perro perdiguero llamado Drake, no dudó en acercarse a él… sin saber que ese sería el inicio de una gran amistad.

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Arnold se enamoró de Drake desde el primer día, y cada vez que lo ve acostado, corre a dormir con él.

Instagram @totes.the.goat
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Además como tiene problemas en sus piernas, prefiere holgazanear en el sofá con su mejor amigo, que también es muy flojo.

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Pero ahora que Arnold está creciendo rápidamente, le debe quedar poco tiempo de siestas con Drake, sin embargo, las caricias están lejos de terminar. Cada vez que se ven, ambos se ponen felices y aprovechan de darse cariño… sin importar la diferencia de tamaño ni de especie.

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Mira lo adorables que son:

No hay duda de que se aman.

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