Por Luis Lizama
25 mayo, 2021

A menos de un año de su liberación, los 26 ejemplares introducidos en el parque Barrington Tops (norte de Sídney), han dado a luz a 7 históricos pequeños.

La naturaleza está de fiesta. El diablo o demonio de Tasmania es una especie de marsupial, de características muy particulares y únicas. Basta mencionar que se trata del carnívoro más grande de su especie y que incluso ha protagonizado películas y dibujos animados.

Originario del continente australiano, su población se redujo considerablemente en Australia a lo largo de la historia, por diferentes causas (tales como el cáncer o los perros dignos). Hace unos 3.000 años que su población en estado salvaje fue declarada como desaparecida del territorio continental, pero hoy tenemos buenas noticias. 

Tras esos largos 3 milenios, han nacido varios demonios en estado salvaje, en el parque Barrington Tops (al norte de Sídney), donde se introdujeron unos 26 ejemplares. 

Aussie Ark

Hay esperanzas: Aussie Ark (en colaboración con otros grupos animalistas) comunicaron la tremenda noticia que presentamos. A menos de un año de la reintroducción de ejemplares a la reserva Barrington Tops, se han registrado unos 7 bebés.

El extenso parque tiene unas 400 hectáreas, donde la naturaleza crece fuerte y protegida, convirtiéndose en el hogar de estos bellos pequeños. 

Cabe destacar que toda la zona está protegida para su correcto desarrollo.

La noticia se ha expandido por todo el mundo, trayendo alegría a todos quienes amamos a los animales y a la naturaleza. Afortunadamente el proyecto de la reinserción ha sido todo un éxito, pasando a la categoría de histórico, por sus grandes logros. Muchos lo comparan al retorno de los lobos al Parque Nacional Yellowstone (1990, Estados Unidos). 

“Una vez que (los demonios) estaban de regreso en la naturaleza, todo dependía de ellos, lo que era angustiante. Estuvimos observándolos desde lejos hasta que llegó el momento de actuar para confirmar el nacimiento de nuestros primeros joeys (cachorros) salvajes. ¡Y qué gran momento fue!”.

–explica el Presidente de Aussie Ark, Tim Faulkner–

Aussie Ark

La excelente noticia llegó cuando guardabosques examinaron a los marsupiales, puntualmente en sus bolsas, encontrando a los pequeños bebés en perfecto estado de salud. 

De momento, se calcula que unos 25 mil ejemplares residen en la isla de Tasmania, pero existe el latente temor y preocupación respecto a su estado de conservación. 

Se considera que la especie está actualmente bajo peligro de extinción, por su reducida cantidad de ejemplares. Estos pequeños traen esperanzas para su raza.

Aussie Ark espera seguir liberando demonios en la reserva, pero también otras especies, que se han visto amenazadas por años y que encuentran en el parque un nuevo hogar.

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