Por Daniela Morano
9 noviembre, 2017

Wiley es un perro lobo que literalmente lloró a su dueña en su tumba.

Si hay algo que a todos nos rompe al corazón, es ver a animales sufrir. Cuando vemos a un perro callejero es normal sentir tristeza, y quisiéramos tomarlo y abrazarlo. Pero así no es la vida, lamentablemente. Cuidar de un perro es como cuidar a un hijo, hay que estar ahí siempre. Es tal el lazo entre una persona y su mascota, que incluso después de la muerte continúan siendo fieles, sin importar lo que pase.

1. Wiley

Wiley es un perro lobo que literalmente lloró a su dueña en su tumba. “Algunos pueden creer que Wiley se está muriendo, pero te aseguro que no lo está. Tenemos un veterinario en el personal del santuario y está bien,” escribió quien subió este terrible video.


2. Hachiko

Wikipedia

Este es probablemente el caso más conocido. Hachiko fue un perro akita japonés que fue tan leal a su amo, que lo esperó durante años en la estación  de trenes donde lo vio por última vez. Iba todos los días a la misma hora hasta su muerte.


3. “El hachiko boliviano”

Este perro vivía en la ciudad de Cochabamba en Bolivia, donde esperó durante cinco años a su dueño en la esquina donde fue atropellado.


4. Mantequilla de maní

Este perro se rehusó a dejar la tumba de su dueño, de donde lamía mantequilla de maní todos los días.


5. Negão

Regiao Noticias

El 2015 este perro esperó durante 8 meses a su dueño afuera del hospital donde falleció. Cada vez que llegaba una ambulancia este le ladraba y la perseguía, al igual que cuando llegó su dueño enfermo al hospital.

En el hospital finalmente lo acogieron y llevaron a un refugio donde lo cuidan.


6. Jacinto

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El terremoto que azotó a México este año dejó cientos de víctimas. Un anciano de 97 años perdió la vida durante este y quedó enterrado bajo los escombros de su casa. Y Jacinto se rehusó a moverse de su lado.


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