Por Antonio Rosselot
17 septiembre, 2020

La señora Herminia está confinada en su casa de Berazategui (Argentina) desde marzo y, hasta hace un par de días, no había visto a su familia. Sin embargo, sus nietos la visitaron —con distancia— para su cumpleaños y le regalaron el caniche que hace tiempo quería tener.

Independiente del encierro y la angustia de no poder salir, una de las dimensiones más complicadas en este período de cuarentena y aislamiento fue —y sigue siendo en varios lugares— no poder ver al resto de nuestra familia, especialmente a los abuelos y abuelas.

Sin embargo, los coletazos del coronavirus no impidieron que este grupo de nietos visitara a su abuelita Herminia (76) y la saludara a la distancia desde la calle en su casa de Berazategui (Buenos Aires, Argentina) el día de su cumpleaños.

Vanina Boullosa

Vanina Boullosa, una de las hijas de Herminia, acompañó a los chicos y registró toda la escena en un video publicado en Twitter, incluido también el emotivo momento en que le pasaron su regalo a la matriarca.

Al comienzo del video, Herminia saluda a dos de sus hijas y a cuatro de sus nietos a través de la ventana. Hace un gesto de querer abrazarlos, sabiendo en el fondo que no se puede por el tema del coronavirus, pero igual demostrando necesitar el calor y el cariño de su familia.

“Muchas veces le propusimos tomar un café desde la ventana, pero ella se negaba. Sabemos que ese abrazo que tanto quiere puede ser letal”.

Vanina Boullosa a La Nación

TW: @vaninaboullosa

Luego, el video muestra cómo los chicos le acercan una caja a la abuela, acompañada de su marido Juan Carlos. Él abre la caja y apenas Herminia miró, lanzó un grito de emoción: era un pequeño perrito toy blanco, el que contrastaba claramente con el color café claro de la caja.

Herminia no lo podía creer, y apenas tomó al perrito en sus brazos éste la empezó a lamer y dar besos, como si estuvieran destinados de antes a estar juntos. La emoción de la abuela era enorme, y según Vanina, hay una clara razón de fondo.

TW: @vaninaboullosa

“Desde antes que se dispusiera la cuarentena mi mamá decía que quería un perrito chiquito. Uno que, pese a los problemas en las articulaciones que le generaron tantos años de trabajo como modista, pudiera ‘alzar a upa’ y mimar”.

Vanina Boullosa a La Nación

Para asegurarse de que el cachorro estuviera sano antes de regalarlo, estuvo durante dos semanas a cargo de Nicole, una de las nietas de Herminia. Una vez que el pequeño llegó a manos de su dueña definitiva fue bautizado como Titán, un nombre acorde a su tamaño.

Pero lo mejor de todo es que estos dedicados y cariñosos nietos supieron dar una tremenda alegría a su abuela y una compañía que estará junto a ella por varios años, haya coronavirus o no.

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