Por Alejandro Basulto
22 enero, 2021

“Sauce generalmente se queda suelta en el jardín y todas las mañanas se acerca a la ventana de su dormitorio y la espera”, dijo Ashlie Phillips, mamá de la pequeña KK y dueña de esta adorable yegua.

La pequeña KK y la dulce yegua Sauce, comparten no solo la misma edad, que es de 5 años, sino que también, la mayor parte de su tiempo, y en ocasiones, a escondidas, además el mismo techo. El impacto de la compañera equina en la vida de esta niña ha sido tanto positivo como también un reto para su familia. Para cuando se pensó tener un caballo, lo primero que pasaba por la cabeza de los padres de KK, era que al adoptarlo este viviría la mayor parte de su vida en el jardín, y de vez en cuando saldrían de paseo con él.

Ashlie Phillips / Facebook

Pero KK, quien se encariñó desde un principio con Sauce, tenía otros planes. Porque no solo pasa con esta equina jugando en el jardín, además de montándola para dar vueltas por sectores cercanos a su casa, sino que también logró convencer a su mamá para que le dejara disfrutar con ella un tiempo en casa. Eso sí, bajo el compromiso de que solo podría quedarse en la sala de estar, sin poder ir a ningún otro lugar de la casa. Sin embargo, esta niña de 5 años y su relinchadora amiga no les importa romper las reglas con tal de pasar más tiempo juntas.

“La conseguimos cuando tenía 2 años y han crecido juntas (…) Sauce generalmente se queda suelta en el jardín y todas las mañanas viene a la ventana del dormitorio y la espera (…) Dejamos que la lleve adentro y se queda en la sala de estar (…) Juega con ella un rato y luego la dejamos salir. ¡Esta vez, cuando la trajo, se fue directamente a su habitación!”.

– dijo Ashlie Phillips, mamá de KK, a The Dodo

Ashlie Phillips / Facebook

Un día, cuando Ashlie (la madre de KK y la dueña de Sauce) estaba trabajando en la casa, de repente se dio cuenta que ninguna de sus dos regalonas estaban a la vista. Algo extraño, porque a pesar de que recorrió los lugares en los que comúnmente suelen encontrarse, no logró verlas. Preocupada decidió entonces ir en su búsqueda, hasta que entró a la habitación de KK y pudo observar cómo su hija y la yegua tenían una pequeña fiesta.

Lo que ocurrió, es que de manera sigilosa y en total secreto, KK quiso mostrarle a su querida amiga equina, Sauce, su habitación, con la esperanza de que le gustara y así posiblemente unirlas aún más en su conmovedora amistad. Una travesura que su mamá se la tomó con humor, subiéndola primero a su cuenta en Tiktok, y que demuestra el amor que hay entre las dos, su hija y su equina.

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