Por Daniela Morano
6 junio, 2018

Las cámaras los delataron.

Los padres de esta pequeña de 15 meses no entendían cómo es que la niña escapaba todas las noches de su cuna. Una vez que los padres dejan a sus hijos durmiendo, piensan que están seguros en sus camas, que nada podría hacerles daño mientras están inocentemente ahí en los brazos de morfeo. Sin embargo el mayor peligro resultó ser también algo muy inocente.

Los padres de Phoenix, Arizona, instalaron cámaras de seguridad en la habitación de su hija. Fue gracias a eso que descubrieron que los culpables eran nada más y nada menos que ¡sus dos golden retrievers!

Junkin Media
Junkin Media

Los dos perros abren la puerta de su habitación y saltan sobre la cama de la niña.

Si bien ella despierta, no baja así que ellos insisten. Y es entonces que la convencen de bajarse y jugar con ellos.

La niña ocupa un gran peluche de oso para amortiguar su caída y los sigue.

Al menos el caso se resolvió y estos padres pueden dormir semi tranquilos sabiendo que las culpables no tenían malas intenciones.

Puede interesarte