Por Daniela Morano
2 enero, 2019

Desde que tiene 3 años le pide a su familia y amigos que donen dinero a refugios en vez de darle regalos de cumpleaños. Actualmente lidera la organización «Project Freedom Ride».

Muchas cosas se pueden aprender de los niños. Su inocencia y poco conocimiento del mal que rodea al mundo puede ser motivo para generar grandes cambios, muchos que un adulto sólo podría soñar con lograr. Cuando se trata de ayudar a otros, los niños no tienen tanto problema en entregar y no recibir todo el tiempo, especialmente si se trata de animalitos que necesitan rescate. 

Roman McConn tiene tan sólo 7 años, y a su corta edad ya ha salvado a 1,300 perros de la muerte. Desde que tiene 4 años que dedica su tiempo a ayudar a estos animales abandonados o a punto de ser sacrificados en perreras, y ahora ASPCA (American Society for the Prevention of Cruelty to Animals) le ha otorgado el premio a «Niño del Año».

Facebook Project Freedom Ride

«Creo que es muy importante que los perros que ayudo tengan la oportunidad de encontrar el hogar que se merecen», dijo Roman a InsideEdition. «Creo que más niños deberían hacer lo que yo hago».

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Roman fundó «Project Freedom Ride», una organización que se dedica a rescatar perros de refugios en Texas donde la mayoría son sacrificados pues no pueden ser mantenidos. 

Debido al éxito de su organización, Roman y su familia recibieron como premio un viaje a Nueva York, donde presentó un discurso de agradecimiento.

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Explicó que su filantropía comenzó cuando tenía 3 años y le pidió a sus amigos y familia que no le regalaran nada para su cumpleaños número 4. En vez de eso, pidió que donaran dinero a su refugio preferido.

Su mamá, Jennifer McConn, lo incitó a ayudar a perritos a gran escala. Su primer gran rescate fue el de 31 perros que fueron trasladados de Texas a Washington en diciembre del 2016.

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«El primer perro que rescaté estaba en Washington. Su nombre era Sullivan y lo llamábamos Sully, era muy tierno. Era un bulldog americano. Mi mamá decía que era del tamaño de un pequeño caballo porque se veía muy grande».

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Junto a ella, le encontraron un hogar permanente a Sully y han continuado haciendo lo mismo para ya más de mil perros sin hogar. 

Roman además explicó que su éxito se debe a que, para darlos en adopción, su mamá lo graba jugando con ellos y sube los videos a Facebook, para que la gente vea lo buenos que son los perritos en realidad.

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