Por Daniela Morano
13 septiembre, 2018

El procedimiento jamás se había realizado en un perro ya fallecido, por lo que las probabilidades de que funcionara eran bajas. Sin embargo Laura no quería darse por vencida y luego de 2 intentos recibió 3 bellos cachorros.

Sólo pensar en que una mascota de muera uno sufre. Está bien, uno tiene claro que vivirán mucho menos que uno pero eso no hace menos triste la idea de que se vayan al cielo con otros perritos o gatitos. Cuando ya son viejitos y se enferman con más facilidad, no queda otra opción más que dejarlos ir y descansar en paz. No hay instancias más dolorosas que dejar ir a un ser querido, pero ¿qué dirían si les proponen crear a un clon de ese ser?

Dylan, el boxer de Laura, de 30 años, falleció en mayo del 2015 tras 8 años de buena vida junto a una familia que lo quiso y cuidó. Lamentablemente Dylan se enfermó y no había nada que pudiese curarlo. El dolor de Laura fue intenso, y no podía ni comer de tanta pena que sentía por la pérdida de su amado perro.

Tom McGourty

Richard, su novio, estaba desesperado ideando formas en que pudiese ayudar a Laura a recuperarse. Fue así como recordó un documental que vio en televisión donde una mujer británica, Rebecca Smith, ganó una competencia para clonar a su salchicha Winnie.

Científicos utilizaron células de Winnie para crear un nuevo ADN idéntico, implantando las células en el huevo de un perro cuyo núcleo había sido removido. El huevo recibía shocks eléctricos para que las células se dividieran, y luego se implantaba en un perro cuyo vientre funcionaba como un vientre de alquiler.

Tom McGourty

El procedimiento jamás había sido probado en una animal ya muerto pero la clínica dijo que si las células seguían “frescas” entonces era posible intentarlo. Así que Richard y Laura hicieron todo lo posible por acelerar el procedimiento y llevar el cuerpo de Dylan a un laboratorio al otro lado del mundo: Corea del Sur.

En el primer intento fallaron. Pero no se darían por vencidos.

Tom McGourty

Las células de Dylan fueron congeladas mientras tanto. Al segundo intento las cosas funcionaron, tres cachorros nacieron.

La madre adoptiva del nuevo Dylan fue adoptada por la pareja, quienes no querían dejarla abandonada tras su ayuda.

Tom McGourty

El costo de llevar a todos estos perros más la clonación más llevarse a todos a su país sobrepasaron los $130 mil dólares, para lo que debieron pedir dinero al banco y endeudarse un par de años.

“Los nuevos perros no curaron mi dolor sino que lo pospusieron. Verlos todos los días me recuerda que Dylan no volverá pero al menos si lloro ellos están ahí para limpiar mis lágrimas”.

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