Por Alejandro Basulto
12 junio, 2019

La salvadoreña Chata Gil fue criticada, recibiendo muchas miradas y gestos de desaprobación por ayudar al perrito.

Sal era un perro que como muchos, vagabundeaba por la ciudad pidiéndole comida y un hogar a la personas que veía pasar. Pero con la diferencia, de que a muchos de los otros caninos la gente no les hacen a un lado por lo «feo» que son, mientras que a este pobre mestizo sí, debido a su apariencia poco agraciada.

Saving Huey Foundation,

Esto cambió cuando apareció Chata Gil en su vida. Una salvadoreña que vive en Los Angeles, California, y que en ese momento se encontraba en El Salvador visitando a su familia. Ella ya previamente había quedado consternada con la cantidad de perros abandonados en las calles, y cuando vio a Sal, solo, acurrucado en la calle y temeroso, decidió hacer algo por él.

Lo conoció cuando fue a un restaurante, en el que se apareció este perrito pidiendo comida a los presentes, siendo rechazado de manera instantánea y tratado ofensivamente de «feo». Fue ahí cuando Chata actuó, al brindarle al canino un poco de alimento, acción que por lejos de ser aplaudida por los asistentes al local, fue criticada, recibiendo ella muchas miradas y gestos de desaprobación.

Saving Huey Foundation,

Esto no impidió que ella continuara con su misión. Quería ayudar a ese perrito y nadie lo evitaría. Quedándose no solamente en esa acción, sino que después volvió a darle comida para posteriormente comunicarse con una asociación caritativa para que la acompañaran a ella y al perro al veterinario.

La primera opción de Chata era la eutanasia, para terminar con su sufrimiento. Pero resultó que el veterinario le dijo que a pesar de lo que su apariencia reflejaba, Sal se encontraba bastante mejor de lo que ella pensaba.

Saving Huey Foundation,

Finalmente Chata tenía que regresar a los Estados Unidos, por lo que se contactó con la organización de rescate animal Savin Huey Foundation, para ayudar a este temeroso perrito que después llamó «Sal». Y actualmente este canino está siendo atendido en El Salvador, comiendo más y mostrando una importante mejoría en su salud, para después ser llevado al sur de California donde se encuentra la mujer que le cambió la vida.

Saving Huey Foundation,

 

Puede interesarte