Cuando dices que tu mascota “es como de la familia” en realidad podría ser más que un dicho popular.

La próxima vez que asegures al mundo que amas tanto a tus mascotas que son como “parte de la familia”, te vas a acordar de este post, porque más que un cliché, en realidad va mucho más allá de eso. Así lo demuestra un estudio y a muchos nos alegra saberlo.

En la Universidad de Cambridge estudiaron niños de 12 años de edad, pertenecientes a distintas familias.

Cada uno de los niños estudiados tenían animales domésticos y hermanos en su hogar. Se dieron cuenta que generalmente los niños tratan igual a sus mascotas que a sus hermanos.

Notaron mucha confianza entre los animales y  los niños y que adoran pasar tiempo jugando con ellos. Lo más sorprenderte fue que parecían disfrutar más la convivencia con los animales que con sus propios hermanos.

Matt Cassel, uno de los investigadores, explica un hallazgo bastante lógico.

“A pesar de que las mascotas no comprenden plenamente y no pueden responder verbalmente, el nivel de comunicación no es menor a la que hay con los hermanos. El hecho de que las mascotas no puedan entender o hablar, puede significar una ventaja, ya que simplemente no tienen prejuicios y no critican“.

Matt Cassel-

En definitiva, el estudio determinó que los niños (y personas en general) obtienen mayor satisfacción de las interacciones con los animales domésticos que con los propios humanos.

Todos los que hemos tenido la fortuna del cariño de una mascota, podemos testificar y decir que nos hacen sentir bien, porque nos escuchan y no nos juzgan.

¿Estás de acuerdo con este estudio?