Por Romina Bevilacqua
22 octubre, 2014

LYiy7_q1c_mToQu0MYIzodBj0BFqo8gNHKOH2LHluL0,FiW016TRKIAjKy5iSPR1xAYNe7q_ztKSHTdDO_9Kifw

El fotógrafo Álvaro Cubero se especializa en la fotografía de naturaleza en su natal Costa Rica. Ha dedicado los últimos 5 años de su vida a lo que lo apasiona, pero sin duda hay una especie de ave que lo cautivó desde que comenzó a experimentar con la fotografía y que no pierde oportunidad de buscar y fotografiar: el Quetzal Resplandeciente.

Considerada una deidad por la cultura Maya y Azteca, destaca en la lista de las 10 aves más hermosas del mundo y además es el Ave Nacional de Guatemala. El Quetzal Resplandeciente se puede encontrar en todo América Central y el sur de México, en los bosques nubosos poco perturbados por el hombre. Lamentablemente su hábitat se ha visto reducido y es bastante raro de observar en estado salvaje, sin embargo en Costa Rica aún es posible verlo con regularidad.

dMgc7SxGFQbHDz4Z_QiQVVlIL-nzjIcrur8B07kzbn0

Se cree que en Costa Rica existe la mayor densidad de quetzales en el mundo (individuos por kilómetro cuadrado) y Álvaro Cubero se ha propuesto retratar y documentar a esta belleza de largas plumas. El macho y la hembra son muy diferentes, el macho presenta un color rojo intenso en su pecho, una cresta en su cabeza y largas plumas que parecen ser su cola, sin embargo se trata de unas plumas cobertoras y que en realidad salen de su espalda. La hembra es más sencilla: tiene un color grisáceo en su pecho y un pico oscuro.

Su principal alimento es el “aguacatillo”, un fruto familia del aguacate y arman sus nidos en árboles de madera suave, donde hacen un hueco dentro del tronco. En las fotografías podemos ver tanto machos como hembras en sus labores cotidianas de alimentación, anidación y percha en los bosques nubosos de la Cordillera de Talamanca en Costa Rica. Para lograr estas fotografías Álvaro requirió de mucha paciencia e incluso hasta 8 horas continuas esperando en su hábitat.

zxcfhD12zxNDU7ht_idrFhYkCgl_CEClG4sYUmPe2Pw VePxD2u4lhwk2GenijvaVhHrvafo9p4s4QlY6WS5sDs PSBi4VscrBWizv2quLW-s-Nq1QC0x38mupUbz874jEY oDbOQ8GvWDt_D4mLId24NXg3TIUxosaAZ7deldcW3I0 jQkqyFhaqNmqY_V0opp320Vai8sOLliD79iptimy_5s lsJXJX0AZ0a_duxaux0KjRGRX6cukid6n-52UgKT1yU,KKOiJefLJ-GytsdSc4KXqqq92z4hWK9tQ3AMk5K2cco LYiy7_q1c_mToQu0MYIzodBj0BFqo8gNHKOH2LHluL0,FiW016TRKIAjKy5iSPR1xAYNe7q_ztKSHTdDO_9Kifw oBzTko6m7sZST489tCWocFZj2OO_IaUSFBUUCr29EEU 8MOZfVyWbGIKp2MdzkbHeLXbWT7LulP8AogDwaueYdo 1f3d_5B3okDGiN1GAMbQrWXko1_atQAn82FIv_MtcqUSi quieres seguir el trabajo fotográfico de Álvaro Cubero te invitamos a seguir su fanpage: www.facebook.com/alvarocuberofotografia

Puede interesarte