Por Daniela Morano
6 junio, 2018

Necesitaron de dos palas para salvarla.

Carolyn B. R. Hammett y su esposo conducían cerca de su casa en Greenbelt, Maryland, durante una fuerte lluvia esa tarde. Si se han subido a un coche mientras llueve muy fuerte, de seguro sabrán que es difícil ver hacia afuera, por lo que hay que conducir con cuidado y como peatón, hay que cruzar con cuidado. Por eso quizás es que la imagen de una policía parada firmemente en me dio del camino los dejó tan desconcertados.

Estaba completamente empapada, pero con una enorme sonrisa en su rostro. Hammett estaba confundida, pensando que quizás el camino estaba inundado y eso la obligaba a estar ahí.

Carolyn B. R. Hammett
Carolyn B. R. Hammett

“A medida que nos acercamos, nos dimos cuenta de que estaba parada junto a algo”, le dijo a The Dodo. Y ese algo era una tortuga, cruzando lentamente la calle.

Debido a la poca visibilidad que había por la lluvia, de seguro la pobre tortuga habría sido atropellada de no ser por esta mujer.

“No podía creer que ella estaba ahí resguardando a esa tortuga de la lluvia. No mucha gente haría eso, sin importar su profesión. Estaba protegiéndola en todo sentido”.

Hammett y su esposo bajaron del coche para ayudar, y llevaron un paraguas.

La oficial, Sharnise Hawkins-Graham, venía de regreso de una ceremonia cuando le alertaron de la situación. Como estas tortugas pueden ser un poco agresivas y difíciles de mover, llamaron a control animal y mientras que ellos llegaban, ella la cuidó.

Flickr Bruce Hallman/

Pero para no hacerla esperar más, Hammett fue a su casa y llevó dos palas al lugar, donde junto a su esposo levantaron a la tortuga con ayuda de estas.

City of Greenbelt Government

“Sonrió todo el tiempo y no se veía preocupada de estar totalmente mojada. Fue muy amable, inspiradora, todo lo que una oficial debe ser”.

 

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