Por Daniela Morano
12 febrero, 2019

Antes no les daban de comer más que bananas… ahora tiene energía y ganas de seguir luchando.

A pesar de que actualmente Ant y Kham son dos pequeños osos muy felices disfrutando de su juventud, hace un año atrás su vida era muy diferente. Ambos estaban tan débiles que apenas podían sostener sus cabezas, encerrados en pequeñas jaulas en un sitio de construcción en Laos. Allí pasaron gran parte de su infancia con su pelaje tan deteriorado que colgaba de las rejas, estaban al borde de la muerte.

Los hermanos soportaron tanto maltrato que sus nuevas vidas gracias a la fundación Free The Bears es como haber nacido otra vez.

Free The Bears

“Nos dijeron que sólo les daban de comer bananas”, comentó Rod Mabin, manager de comunicaciones de Free The Bears, a The Dodo. “Ambos estaban delgados, aletargados y muy pequeñas para su edad, más parecidos a uno de 6-9 meses que uno de 2-3 años. Su pelaje debería haber sido grueso y negro”.

En el refugio al que fueron trasladados fueron mantenidos en cuarentena mientras les daban de comer mucho todo el día para que subieran de peso hasta uno aceptable para su edad. Unas semanas después, bien alimentados y muchos medicamentos, los pequeños se sentían mejor.

Free The Bears
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“Lentamente les mostramos su nueva dieta, más balanceada, y subieron de peso, masa muscular y su confianza también. Cuando les presentamos a un osezno de 2 años, estaban un poco desconfiados pero se hicieron amigos. Ahora son mucho más sociables”.

Free The Bears
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Ahora corrían y jugaban con toda la energía del mundo.

Quizás nunca lleguen a crecer tanto como un oso que vivió una infancia mejor que la de ellos pero sí tendrán una buena vida. “Ahora que están recuperándose, les gusta hacer todo lo que a otros osos les gusta como trepar, luchar, comer y dormir”.

Ahora, un año más tarde, son como otros osos. Por fin viven en la calma y paz que tanto soñaron.

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