Por Camila Londoño
30 junio, 2016

La decisión no pudo ser más acertada.

Una joven orca hembra que probablemente estaba cazando focas con su manda, se quedó atascada en unas piedras en la costa de Columbia Británica. Aunque lo intentaba, la pobre ballena no podía salir de ahí. Hasta que unas personas oyeron su llanto y tomaron medidas para ayudarla y sacarla de esa frustrante situación.

Tuvieron que actuar rápido.

httpv://youtu.be/_F8bxiHHQQ8

La cubrieron con mantas húmedas para protegerla del sol y utilizaron mucha agua para mantenerla hidratada.

No podían hacer mucho más. Moverla o arrastrarla desde las rocas, significaba causarle mucho daño.

Ella estaba muy estresada y su respiración era agitada.

Pero después, se normalizó y entendió que la estaban ayudando.

Los voluntarios estuvieron con ella durante ocho horas.

Ocho horas trabajando en equipo para mantenerla viva y húmeda. De lo contrario, se hubiera secado y hubiera fallecido.

Después de todo el esfuerzo, el nivel de agua subió y ella logró salir de ahí por su propia cuenta.

Tomaron las mejores decisiones y le salvaron la vida.