Por Alejandro Basulto
16 enero, 2020

Wómbats enterrados vivos, ualabís quemados y canguros electrocutados, entre las víctimas del siniestro que afectó un campo verdoso de 434 hectáreas en Australia.

La conciencia sirve para prevenir que cometamos errores, como también para hacernos sentir culpables de ellos y no querer volver a repetirlos. Culpa que hoy de seguro sentirán Sara Tilling y su pareja Gary Henderson, quienes a pesar de no ser derecha y directamente culpables de lo ocurrido, sí se sienten perseguidos por su remordimiento, tras ver la tragedia que sufrieron los animales de su santuario de vida natural silvestre. 

AAP

Hablamos de wómbats enterrados vivos, ualabís quemados y canguros electrocutados, en un incendio que afectó un campo verdoso de 434 hectáreas.

EPA

Siniestro tras el que se vio escenas horribles y tristes, como la de un ualabí muy quemado tras el siniestro, quien se encogió buscando esconderse debajo de una lata retorcida. «Oh, Dios mío… era solo que… no sé cómo estaba vivo», dijo Sara a AAP, impresionada y visiblemente afectada por el escenario que se encontró regresando a su campo.

EPA

Esta pareja, se había ido de su santuario durante los incendios, escapando de las terroríficas llamas que amenazaban todo a su paso. Y cuando estas se fueron de su campo, ellos volvieron, para encontrarse con un lugar totalmente devastado, que más que parecer un lugar de protección para los animales, parecía un infierno para ellos.

AAP

Tan grave fue la situación, que teniendo suministros limitados, tuvieron que sacrificar animales de la siguiente forma: con una pequeña dosis de sedante y golpeando con un instrumento contundente. Como hicieron con ese pobre ualabí que vieron quemado.

«Todo el frente de su cuerpo era solo un desastre quemado, así que tuvimos que hacerle lo mismo (…) Tener que hacerle eso a cualquier animal es algo que creo que nos perseguirá, y haber visto la magnitud de las lesiones cuando todavía estaban vivos, nos perseguirá por el resto de nuestras vidas (…) No podíamos creer la magnitud de la devastación (…) La gente nos dijo que debes prepararte para lo que vas a encontrar. No puedes prepararte para lo que encontramos cuando llegamos a casa»

– contó Sara a APP.

AAP

El lugar que sirvió como refugio de cientos de canguros, ualabís, wombats y pájaros, estaba totalmente destruido. Pero esta pareja no se rinde, y a pesar de la tragedia y las pérdidas, siguen luchando intentando reconstruir todo lo destruido, cuidando durante horas, días y semanas a los animales sobrevivientes, mientras van enterrando a los muertos.

Si deseas ayudar a combatir el fuego en Australia o salvar animales afectados por las llamas, puedes donar a las siguientes organizaciones:

Hospital de #koalas en Port Macquarie

Hospital de la #fauna #silvestre de Currubin

CFS #volunteer #firefighters

Australian #Koala Foundation

Australia nos necesita.

Puede interesarte