Por Diego Aspillaga
1 julio, 2020

Después de toda una vida sufriendo en rejas, Tarzán y Tanya al fin pueden sentir el pasto en sus patas y la brisa en sus pelajes. La vida, al fin, les dio el final feliz que tanto se merecían.

La vida de Tarzán y Tanya fue una pesadilla que parecía no tener final.

ADI/The Dodo

Capturados cuando recién eran unos cachorros, estos leones africanos pasaron los 8 años de su existencia encerrados en las pequeñas jaulas de un circo de Guatemala que sólo los dejaba salir para sufrir más abusos frente a un público.

ADI/The Dodo

Sin haber nunca conocido su hábitat natural y después de comprobar de primera fuente la crueldad que los humanos eran capaces de demostrar, estos dos leones se apoyaron en sí mismos para sobrevivir.

ADI/The Dodo

No importaba si habían viajado por horas con el resto del circo o si los habían golpeado durante uno de los innumerables shows que los obligaron a hacer, estos leones se tenían el uno al otro.

Desde su confinamiento, se rugían entre sí y se hacían compañía: era lo único que les daba un poco de paz en su miserable existencia.

ADI/The Dodo

Afortunadamente, una fundación animalista lucharía por ellos para poder entregarles la libertad que tanto merecían para que pudieran disfrutarla juntos.

La fundación Animal Defenders International (ADI) se encargó de enfrentarse con los dueños del circo y organizar la liberación de estos dos leones y 7 tigres que habían sufrido abusos durante toda sus vidas.

«Claramente, estos dos leones han pasado por un gran trauma juntos y ahora que lograron salir de sus jaulas de circo, tienen toda la vida por delante», dijo uno de los voluntarios a The Dodo.

Y luego de malas experiencias, la vida les tenía una grata sorpresa preparada a estos enormes y magníficos felinos: un refugio abierto en Sudáfrica estaba listo para recibirlos, cuidarlos y dejarlos deambular sin rejas ni humanos cerca.

ADI/The Dodo

Luego de un periodo de transición en un zoológico local, donde aprovecharon de hacerles exámenes médicos y revisar sus dentaduras mientras los evaluaban psicológicamente, los animalistas de Animal Defenders International lograron subir a los leones a un avión para enviarlos a su destino final.

Incluso dentro de sus jaulas en el avión -las últimas que usarían en sus vidas- estos leones «conversaban» durante el viaje y se hacían compañía.

Luego de una larga travesía por cielo, mar y tierra, los animales llegaron al refugio de la ADI donde tocarían por primera vez el pasto y no tendrán ninguna reja que les impida ser felices.

ADI/The Dodo

Luego de años de espera para estos leones, por fin llegó el momento por el que habían esperado durante todas sus vidas. En un hermoso día lleno de sol, las puertas de sus jaulas se abrieron y tanto Tarzán como Tanya pudieron tocar el césped y ver la naturaleza con sus propios ojos: por fin eran libres.

«Tarzán se veía un poco impactado, recorrió toda la zona antes de relajarse. Tuvimos que sacar a Tanya muy rápido para que pudieran estar juntos», dijeron los voluntarios del ADI del hermoso momento.

Después de que los leones reconocieran el terreno por su cuenta, sucedió el momento que todos los humanos presentes estaban esperando: los felinos corrieron para encontrarse y compartieron un tierno «abrazo» de paz, victoria y felicidad por su nueva libertad.

ADI/The Dodo

Después de toda una vida sufriendo en rejas, Tarzán y Tanya al fin pueden sentir el pasto en sus patas y la brisa en sus pelajes. La vida, al fin, les dio el final feliz que tanto se merecían.

 

 

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