Por Pamela Silva
11 septiembre, 2017

Fueron a pedir ayuda al lugar más inesperado.

El huracán Irma ha azotado a Florida, Estados Unidos, desde el lunes en la mañana. En su paso a dejado muchísimos daños que no parece se detendrán en su camino hacía la costa oeste, de hecho han sido tales los destrozos que el presidente Donald Trump declaró Estado de catástrofe natural en el estado.

Esto permite desbloquear fondos federales y otros recuerdos que permitan ayudar a la zona afectada por el ciclón, que tiene categoría 2 y vientos de hasta 175 kilómetros por hora.

Entre todas las personas que intentan buscar refugio, cuidar sus pertenencias y salvar lo que más puedan, una pareja muy especial se sumó a los cientos de personas que están protegiéndose de las inclemencias del clima.

Son dos loros que huyendo de los vientos de 200 kilómetros por hora que llegó a tener el huracán Irma, fueron a parar a la ventana del piso 22 en un hotel en Miami.

Ahí una familia que estaba hospedándose en la habitación tomó una fotografía del par y la compartió en redes sociales.

“Familia avista pareja de loros buscando refugio del Huracán Irma en el piso 22 de un hotel en Miami. Fotografía: Laura Aguiar”.

Nunca olvidar que en todas estas desgracias, los animales también salen muy perjudicados y usualmente olvidados. Además, han vuelto a traer a la palestra una discusión bastante recurrente con las últimas catástrofes: ¿Hasta qué punto es válido publicar fotografías de este tipo en redes sociales en vez de ayudar?

Un medio norteamericano, Sunsentinel, publicó algunos comentarios negativos por parte de usuarios de redes sociales porque en vez de ayudar a los animales, prefirieron fotografiarlos. Mientras que otros aseguraban que aunque la familia hubiese querido no habrían podido ayudarlos porque a esa altura, las ventanas sólo se abren por fuera.

Aún así, ninguno está comprobado puesto que el medio sólo describió los comentarios en vez de colocar imágenes de estos o linkearlos directamente desde la fuente original.

En este caso en particular no se sabe qué ocurrió con la pareja de loros, es imposible determinar si fueron ayudados o no por quienes los fotografiaron.