Por Lucas Rodríguez
15 octubre, 2020

Simba estaba delgado como un hueso y tenía una patita quebrada. Sus nuevos dueños británicos lo hallaron en las calles de Barbados durante sus vacaciones; no dudaron en hacer lo necesario para sanarlo y llevarlo de regreso con ellos.

Cuando nosotros planeamos nuestras vacaciones, generalmente apuntamos a una mezcla de estructura y aventura, donde haya lo suficiente de la primera como para nunca vernos en riesgo, así como lo bastante de la segunda para que regresemos con algunos historias nuevas a casa. Aun así, todos damos por hecho que lo mínimo que haremos en esos días es estar tranquilos o haciendo actividades que solo nos resulten placenteras. Tener que hacer a un lado nuestros planes para encargarnos de un animal herido, puede que sea algo que nos alimente el alma, pero de seguro no es algo que vaya de la mano con descansar en el sol de una playa. 

Georgia Harding/ Liverpool Echo

Es fue el rumbo que tomaron las vacaciones de Georgia Harding y su novio, Sam Blackburn, ambos de Liverpool, cuando se encontraban en unas relajadas vacaciones en la isla de Barbados. Lo que esperaban era pasar un buen rato apacible en compañía del otro. Con lo que terminaron es ampliando su familia.

Georgia Harding/ Liverpool Echo

El plan de visitar juntos la isla era algo que tenían planeado hace años. Cada actividad había sido elegida con mucho cuidado. Aun así, cuando Georgia notó que a un costado de la carretera por la que se movían, un pequeño perrito tiritaba del miedo, no pudo evitar detenerse para ofrecerle ayuda.

Georgia Harding/ Liverpool Echo

De acuerdo a cómo lo vieron ellos, el cachorro estaba en los huesos. Se notaba que no había comido en muchos días. Su pelaje estaba sucio y apenas conseguía moverse sin aullar del dolor. Enternecidos, la pareja decidió subirlos con ellos al auto y regresar a casa.

Georgia Harding/ Liverpool Echo

Los trámites para poder transportar al perro no fueron nada sencillos, así como tampoco demasiado baratos. Todo empeoró cuando volvieron a casa en Liverpool, y los tratamientos médicos de a quien bautizaron como Simba, comenzaron a sucederse.

Georgia Harding/ Liverpool Echo

Cuando les informaron que además de alimentación por suero, antibióticos y desparacitación, Simba necesitaría cirugía para su pata fracturada, las cuentas ya habían ascendido a varios miles de libras esterlinas. La pareja tuvo que recurrir a la creación de un Gofundme, en el que contaron la historia del cachorro, esperando recibir un poco de ayuda.

En un par de días, la historia había recorrido internet, recibiendo dinero y aportes por la multitud:

“Necesitamos una segunda opinión porque los veterinarios dicen que una operación podría reparar su patita, pero esta costaría muchísimo dinero. Estamos bastante aproblemados, porque ya traerlo a casa costó muchísimo dinero. Solo tenemos una oportunidad de hacerlo bien y no podríamos vivir con nosotros mismos si esta no resultara bien”

–Georgia Harding para Liverpool Echo

Georgia Harding/ Liverpool Echo

Una historia que de seguro tendrá un final feliz.

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