Por Leonardo Granadillo
23 junio, 2020

Al hombre no le importó detener el vehículo. Sólo quería asistir a este amiguito que sonrío y se portó muy bien al sentir el apoyo de los pasajeros.

Viajar en transporte público puede ser un poco estresante. El calor, la cantidad de personas, el apuro por llegar a nuestro destino mientras hay quienes demoran al momento de bajar o subir al autobús, suele generar un poco de desespero.

No obstante, en estos trayectos compartimos con tantas personas distintas, que se pueden presentar hechos que nos roben unas cuantas sonrisas. Como lo que pasó hace ya algún tiempo, mucho antes del COVID-19 en un bus de Rio de Janeiro (Brasil), cuando el chofer de la unidad decidió detenerse al notar que había un perro en la vía.

YouTube: RIT Notícias

Al caballero no le importó pausar el rumbo (evitando un accidente) y bajarse de la unidad para ir a buscar al amigo de cuatro patas que a pesar del susto, decidió acompañar al conductor subiendo al vehículo de transporte. Así, se aseguraron de que nadie pudiera atropellarlo en las calles.

Quizá lo que preocupaba más era la reacción del público. Lo más probable era toparse con una molestia generalizada por el retraso en su viaje, sin embargo, la respuesta fue totalmente distinta e inesperada:

Los pasajeros no dudaron en valorar lo que hizo el hombre y aplaudieron su nobleza. Quedaron al menos de momento olvidados los compromisos y los planes del día; la sonrisa de la mascota y su alivio cuando se sintió en un lugar seguro, fue suficiente para calmar la impaciencia.

Entendemos que cada quien esté apresurado pensando en sus labores, no obstante, detenernos a hacer un noble gesto, es algo que tampoco debe complicarnos el día. Si tenemos la posibilidad de ayudar no debemos dudar en hacerlo, como este caballero que puede dormir tranquilo sabiendo que salvó una vida.

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Ojalá este pequeño encuentre muy pronto una familia para no estar pasando este tipo de sustos en la calle. Al menos, corrió con suerte.

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