Si ellos no la hubiesen visto, probablemente habría muerto

Un padre y su hijo caminaban por la orilla de un río en Ducombe Park, en Inglaterra. Estaban paseando a su perro, algo que hacían cotidianamente. De pronto, escucharon los chillidos de lo que parecía ser un animal. Cuando se acercaron al agua, vieron a una adorable nutria de seis semanas de edad, buscando a su madre con desesperación. Ambos llamaron a la nutria Otto (ya que otter significa nutria, en inglés).

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Las nutrias bebés son animales muy frágiles, que dependen absolutamente de sus madres para sobrevivir. Otto aparentemente había quedado huérfano y necesitaba ayuda urgentemente. Al verlo tan desvalido, padre e hijo decidieron contactarse con un centro de rescate de vida salvaje local.

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La nutria fue acogida por el Centro de Rescate y Rehabilitación de Vida Silvestre Haven, ya que a los expertos les fue imposible ubicar a su madre y ahora, Otto deberá permanecer en el centro por lo menos un año y cuando deje de tomar leche irá a parar a un centro de rehabilitación. Allí podrá adquirir las herramientas que le permitirán zambullirse de nuevo en el agua junto a los otros miembros de su especie, pero aún es muy joven para eso.

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Cuando Otto llegó al centro era mucho más pequeño de lo normal y estaba deshidratado y agotado. Ha sido alimentado con biberón cada cuatro horas y ¡ya ha ganado bastante peso!

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Krista Langley, directora del centro señala: «No sabemos si le sucedió algo a su madre o ha ido en busca de aventura. Cuando el pequeño entró al centro ya llevaba bastante tiempo sin tomar leche». Ella se despierta todas las noches para alimentar a Otto con una mezcla especial diseñada para cachorros, pronto podrá comenzar a comer peces.

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Es cariñoso, juguetón y le gustan mucho las caricias. Langley asegura que lo extrañará cuando deba volver al río.

Esperamos que Otto aprenda pronto a ser una nutria adulta y pueda ser feliz en el río.

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