Por Monserrat Fuentes
20 noviembre, 2018

Tyler y Bee comen, juegan y toman siesta juntos. No les gusta estar separados.

Muchas familias optan por adoptar una mascota para acompañar a los hijos durante su etapa de crecimiento, eso les enseña a tener responsabilidades y a hacerse cargo de otro ser vivo. Por lo general los animales más comunes en los hogares son los perros y los gatos, pero también hay excepciones.

Mr. T and Bee/Facebook

Cuando el bebé Tyler llegó a la familia, sus padres de inmediato supieron que debían conseguirle un compañero que creciera con él y nueve meses después decidieron adoptar a Beaker, un patito.

Desde que Bee, como le dicen de cariño, llegó a la casa, la vida del pato y del niño cambió, a partir del primero día se hicieron inseparables.

Es tanto el amor que se tienen, que la primera palabra de Tyler fue «pato» (duck en inglés), reveló la madre del bebé, Jennifer Young a We Love Animals.

Mr. T and Bee/Facebook
Mr. T and Bee/Facebook
Mr. T and Bee/Facebook

«Ellos hacen todo juntos, juegan, comen, toman siestas», dijo Jennifer, agregando que a pesar de lo que las demás personas puedan pensar, no fue difícil que Bee se acostumbrara a la vida doméstica dentro del hogar.

Aunque confesó que con un bebé y un pato en la casa, a veces la situación se vuelve caótica, «desde el momento en que estos dos se levantan hasta el momento en que se acuestan, es un caos», comentó con cariño Young.

Mr. T and Bee/Facebook

¿Por qué se decidieron por un pato? Jennifer contó que en realidad su marido es quien ha tenido patos durante toda su vida y que a ella le causó mucha gracias saber que los patos de casa tienen que usar pañal, pero agrega que a pesar de su prejuicio, Bee es la mejor mascota que ha podido tener, «es tan leal, inteligente y dulce como cualquier perro o gato», finalizó.

Mr. T and Bee/Facebook
Mr. T and Bee/Facebook

Tyler ama a su pato y Beaker ama a su humano, son el uno para el otro.

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