Por Daniela Morano
6 noviembre, 2018

Al parecer el clásico “El Patito Feo” se inspiró en hechos reales.

Todo escritor debe tomar inspiración de algún lugar para escribir sus textos. Puede tratarse de experiencias personales, de imágenes, de sentimientos, etc. Es probable que cuando Hand Christian Andersen pensó en al clásico cuento “El Patito Feo”, se haya inspirado en la vida real. A pesar de que los patos en la vida real no tienden a discriminar por color, parece que en esta familia de aves sí.

Dos patitos amarillos llamaron la atención de su dueña, quien los grabó dándose un agradable baño en la cocina de su casa. Allí, los dos patos amarillos disfrutaban del agua, mientras que a un lado e ignorado por ellos, se encontraba un pequeño pato negro. 

Tal y como en el cuento infantil, parece que nadie quiere ser amigo ni familiar del patito aparentemente diferente. Incluso le lanzan agua y lo mojan, con este dando un paso al costado, temeroso de sus hermanos.

La dueña de los tres asegura que hará lo posible por ayudarlos a que se lleven bien.

Y es que puede que no se trate del color después de todo. Si estos patos nacieron de madres distintas, es difícil que acepten a uno que venga de otra familia. Rara vez una mamá pato confía su espacio a un desconocido, cosa que no es difícil de entender.

Quizás ese fue el lamentable caso de este patito negro, aunque es curioso que justo rechazaran al que era de diferente color.

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