Por Mariana Meza
6 abril, 2021

Peanut fue encontrado en la carretera aún con el cordón umbilical pegado a su madre. Hoy vive en una ciudad costera en Australia y pasa sus días junto a su dueño y sus perros disfrutando del agua cristalina. “Todavía está aprendiendo quién es y qué es”, dijo su dueño.

Un tierno becerro en Australia está demostrando que es una mascota doméstica como cualquier otra. Es más, está convencido de que no es una vaca, sino un perro y, por ende, se comporta como tal. Vive junto a su amo en una cuidad costera y pasa sus días con él y sus hermanos canes: su nombre es Peanut y hoy te contaremos un poco de su llamativa historia.

ABC Kimberley / Hinako Shiraishi

En la turística ciudad de Broome, en Australia, es normal ver a las personas disfrutar de la playa y el agua junto a sus mascotas, en su mayoría perros. Sin embargo, hay una en particular que llama profundamente la atención: Peanut, un becerro brahmán que se divierte como cualquier otro animal doméstico.

La pequeña cría de vaca no pasa desapercibida en medio de la arena blanca. Menos lo hace en el agua cristalina, donde se baña con su amo y sus perros. Y es que parece ser que Peanut se siente como uno más del clan perruno. Está convencido de que es un can como cualquier otro.

Se llama Peanut (maní, en inglés) por la pequeña joroba que tiene en el lomo, tiene dos meses –por eso se les dice becerro y no vaca– y vive en un suburbio pequeño en las cercanías de Broome, lugar que comparte junto a cerdos, gallinas, pavos reales, seis perros y por supuesto su dueño, Edward Foy.

ABC Kimberley / Hinako Shiraishi

“En lo que respecta a la vaca, cree que es un perro”, contó Foy al medio abc News de Australia. “Todavía está aprendiendo quién es y qué es”, agregó el hombre que pasea orgulloso a su becerro.

Charlotte Dickie

Pero para Peanut la vida no ha sido fácil. Fue rescatado al costado de la carretera y, según comentó Foy al medio local, “la madre (del becerro) fue limpiada por un camión o un automóvil y él estaba oliendo los restos”. Al parecer había nacido en ese mismo momento, “él todavía tenía el cordón umbilical pegado a ella”, agregó.

Por suerte, logró sobrevivir y hoy disfruta de su nueva vida como un miembro más de la familia de Foy. Es más, tiene un gran apetito que queda en evidencia ya que es capaz de beber hasta 19 litros de una “fórmula especial para terneros”, por la módica suma de más de 250 dólares al mes.

Edward Foy

Pero Foy está dispuesto a hacer todo por su especial mascota. Y es que no es la primera vez que tiene una. “Teníamos una vaca como mascota, Philip. Lo tuvimos durante 26 años… solía aplastar el huerto de verduras de mi madre”, confesó el australiano.

Por otra parte, el hombre asegura que Peanut no es una vaca normal, situación que se podría deber a la crianza que le han dado desde que ingresó a la familia. “Este nunca ha visto otra vaca antes, así que en lo que a él respecta, es un perro y ha adquirido la misma personalidad que un perro”, explicó Foy y añadió que “normalmente lo acompaño a la playa y él me seguirá todo el camino mientras voy a pescar”.

ABC Kimberley / Hinako Shiraishi
ABC Kimberley / Hinako Shiraishi
ABC Kimberley / Hinako Shiraishi

Sobre el futuro de Peanut, Foy dice no sentirse preocupado, sobre todo por sus cuernos, ya que se sentiría culpable si se los quitara.

Aunque se adelantó y ya tiene la solución: “Cogeré dos fideos de piscina y me los pondré”, dijo. “Entonces, cuando te golpee, se sentirá como goma blanda”.

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