Por Daniela Morano
18 junio, 2019

Tampoco puede volar, pero su familia lo cuida con todo el amor del mundo.

Cuando el periquito Blondie llegó por primera vez donde la familia Escobar en Venezuela, su nombre era ad hoc a su apariencia. Cubierto de plumas amarillas, el curioso perico animaba toda la habitación cuando entraba, pero a medida que crecía, sus plumaje comenzó a desaparecer. Su familia no entendería… pasó de ser un feliz y brillante pajarito y uno calvo y triste.

«No volaba como antes, se caía mucho. Pensé que era extraño, pero mis papás me dijeron que era sólo una etapa», dijo Isabella Escobar, su dueña, a The Dodo.

Pero cuando Blondie comenzó además a perder las plumas de su cabeza y patas, decidieron que era hora de una visita al veterinario. Descartaron que fuese cambio de plumaje, su dieta o una infección… así que sólo quedaba una opción: Blondie estaba sacándose sus propias plumas.

Instagram blondie_thelovebird
Instagram blondie_thelovebird

«El veterinario nos dijo que estaba estresado y que por eso estaba perdiendo sus plumas, pero mi mamá no lo creía. Perdía plumas en la cabeza y era imposible que un pájaro llegara hasta ahí».

Querían ayudarlo pero no tenían idea como, hasta un día Escobar vio en Instagram la foto de un pájaro muy parecido a Blondie: Rhea, el pájaro desnudo.

Instagram blondie_thelovebird
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Rhea había perdido todas sus plumas a causa de la enfermedad del pico y las plumas de las psitaciformes, un virus que afecta a muchos pájaros, causándoles pérdida de sus plumas, crecimiento del pico y un sistema inmune muy débil.

Aunque Rhea vivía al otro lado del mundo, ayudó a la familia a sentirse acompañada en ese difícil momento. Además les dio consejos sobre cómo cuidar de Blondie.

Instagram rhea_thenakedbirdie

«Leímos todos los artículos que pudimos encontrar sobre la enfermedad en Internet, porque ningún veterinario sabía sobre ella y no sabían como tratar a Blondie. Gracias a Rhea, teníamos una idea de como cuidarlo. Le pusimos aceite de coco porque su piel estaba muy seca y vaselina también, además de darle muchas vitaminas junto a su comida».

Instagram blondie_thelovebird
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Ver que Blondie ya no podía volar fue difícil, pero no por eso Blondie se aburría. «Lo entretenemos con juguetes y lo ponemos en lugares de la casa donde puede entretenerse sin tener que volar».

A veces le da más frío, porque no tiene como cubrirse, pero aún así se rehúsa a ocupar ropa como Rhea. Su familia tuvo una mejor idea y lo hacen dormir junto a peluches, así encuentra algo de calor.

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