Por Macarena Faunes
6 septiembre, 2019

Sin importarle que la entidad le prohibió atender animales en horario de trabajo, Daniel Reyeg cuida a Franci y a todos los perros que viven en el recinto.

Junto con los niños, los animales son los seres más puros e inocentes que existen. No tienen maldad en su corazón y sólo buscan un humano que los acoja en su hogar. Pueden pasar años intentando encontrar una familia, sin tener buenos resultados. Pero no todo está perdido para ellos, ya que siempre existirá una buena persona que les dará una mano sin pensarlo dos veces, aunque esto signifique quebrar algunas reglas.

Danilo Reyeg, un guardia de un centro comercial en Ceby City, en Filipinas, alimenta y cuida a una perra callejera todos días mientras está de turno. A pesar de que el recinto le prohibió realizar estas acciones en su hora de trabajo, el hombre se da un espacio entre sus labores para acompañarla en su soledad y asegurarse de que esté bien. La quiere como una hija. 

Gretel Eleazar

Franci es la nueva mejor amiga de Danilo. El hombre comenzó haciéndose cargo de los otros cachorros sin hogar que deambulaban por las tiendas del sector. Sólo esta tierna cachorra se ganó el corazón de Reyeg, contó la cliente frecuente Gretel Eleazar a The Dodo, quien siempre admiró la hermosa relación que ambos mantienen.

Gretel Eleazar

“Comenzó a alimentar perros callejeros que estaban deambulando por el centro comercial, pero fue solo Franci quien finalmente se hizo amiga de él. La perra todavía está en el sector donde él trabaja. Se turna para alimentar a Franci con otro guardia de seguridad llamado Sr. Quinner Cansana”.

-Gretel Eleazar a The Dodo-

Gretel Eleazar

Danilo se encarga de los cuidados de Franci y sus amigos. Como no puede estar al pendiente de todos los animales al mismo tiempo, gasta dinero de su sueldo para pagarle a personas que puedan ayudarlo a alimentarlos. También recibe donaciones por parte de algunos locatarios que quieren colaborar con esta noble tarea.

Gretel Eleazar

“Danilo paga al jardinero del centro comercial para que lo ayude a alimentar y bañar a un perro llamado Micmic. Una señora que trabaja en el restaurante dentro del centro comercial recoge los restos de comida para distribuir a los perros que deambulan por el centro comercial, incluidos Franci y Micmic”.

-Gretel Eleazar a The Dodo-

Gretel Eleazar

A comienzos de este año, Franci fue madre en el centro comercial. Danilo y sus compañeros fueron se encargaron de que ella y sus cachorros estuvieran a salvo. Cuando estuvieron en condiciones, los bebés fueron dados en adopción y ahora están felices con sus nuevas familias. Su madre sigue en el recinto acompañando fielmente a su amo.

Pixabay.

El vínculo entre un dueño y su mascota es inquebrantable. No conoce de límites y es incondicional. Sin importar lo que suceda, los animales son nuestros fieles compañeros hasta el final. Deseamos que Franci y Danilo estén juntos por mucho tiempo más. Esta perrita se merece todo el amor de este guardia y mucho más.

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