Por Monserrat Fuentes
24 enero, 2019

A veces las cosas no son como esperas.

Cuando una madre da a luz ama a sus hijos sin importar como ellos luzcan, pero es inevitable esperar que sus bebés tengan algún parecido con ella, alguna semejanza o rasgo que hayan heredado de ella, pero la genética es tan impredecible que muchas veces nos sorprende, tal como le ocurrió a Rosie, perrita mezcla de golden retriever.

Cuando estaba en una etapa avanzada de su embarazo, Katie y John Black decidieron acogerla en su hogar para que pudiera tener a sus crías dentro de un lugar seguro y cálido. La pareja llevaba diez años acogiendo a perritos abandonados y se sentían totalmente preparados para asumir esta responsabilidad.

ourgoldenyears/Instagram
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Sin embargo, jamás se les pasó por la cabeza que Rosie daría a luz a cuatro cachorros tan únicos y distintos a ella. Parecían verdaderas vaquitas debido a su pelaje. «No era exactamente la pila de cachorros que esperábamos, pero con gusto cuidaremos a 4 vacas bebés«, escribió la pareja en su cuenta de Instagram.

En la foto, Rosie se ve muy confundida, como si algo no calzara en su cabeza, pero claro está que a la madre primeriza no le importa el color de sus bebés, sino que ellos estén sanos y que puedan tener una vida feliz.

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Los cuatro cachorros manchados en blanco y negro se llaman Daisy, Betsy, Clarabelle y Moo. Nadie sabe qué tipo de perro es el padre, pero es muy obvio que no se trata de un perro común.

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