Por Antonio Rosselot
29 enero, 2020

Eclipse, una mezcla de Labrador con Mastiff, es el ejemplo claro de la autonomía canina: incluso paga su pasaje todos los días, como la buena ciudadana —y buena chica— que es.

Si eres padre o madre con hijos relativamente pequeños —y a veces no tanto—, siempre es una preocupación cuando se toman el autobús solos. Es una situación donde se mezcla una sensación de riesgo con una de aprehensión, y la verdad es que cuesta quedarse tranquilo sabiendo que a tu retoño le podría pasar cualquier cosa.

Pero después de este caso, probablemente cambie tu percepción. Les presentamos a Eclipse, una adorable Labrador-Mastiff negra que no necesita de un humano para salir a pasear y jugar con los demás perros: ella tiene su propio pase de autobús y se sube todos los días por su cuenta.

FB: Robbie Lauren

Sí, Eclipse es la reina del transporte público, ya que sabe perfectamente dónde subirse y dónde bajarse. Todos los días se va a la parada de buses cerca de su casa en Seattle (Washington, EE.UU) y se baja en un parque del centro de la ciudad, donde comparte y juguetea con sus amigos perrunos. 

FB: Robbie Lauren

Después de un par de horas, vuelve a la parada correspondiente y, apenas para el bus, se sube y se instala en un asiento para viajar de vuelta a casa, donde generalmente la están esperando con la cena.

Todo esto comenzó cuando Eclipse, absolutamente extasiada con la idea de ir al parque para jugar con sus amigos, se cansó de esperar a su dueño Jeff Young mientras éste fumaba un cigarrillo en la parada del bus. Cuando el vehículo llegó, Eclipse se subió por su cuenta y, antes de que Jeff se diera cuenta, el bus cerró sus puertas y partió.

FB: Robbie Lauren

Afortunadamente, el chofer del autobús reconoció a Eclipse y, para no decepcionarla, la dejó en el parque, antes de que Jeff llegara por su cuenta. Y ahí fue cuando el dueño se dio cuenta de que la perrita era más que capaz de hacer el viaje sola, entonces decidió confiar, colgándole un boleto de autobús en el collar todas las mañanas sabiendo que ella volvería al cabo de un par de horas.

FB: Robbie Lauren

Evidentemente, Eclipse ya es conocida por los pasajeros frecuentes del bus y siempre les alegra las mañanas, ya que se deja acariciar y entrega mucho cariño.

Esto, señoras y señores, ¡es autonomía plena!

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