Por Felipe Costa
26 noviembre, 2020

Aún sin estar embarazada, la perrita generaba leche pues para ella el ave era como su verdadero bebé.

El instinto materno es una increíble particularidad que podemos encontrar en prácticamente todas las especies. Sea generado por un impulso de supervivencia o de amor puro, la verdad es que no solo la especie humana cuenta con habilidades para la maternidad. Es más, hay historias sorprendentes de adopción interespecies que nos dejan maravillados por lo mágica que puede ser la naturaleza.

Las redes están vueltas locas ahora que se reveló la historia de dos animales que de parecido no tienen nada, pero que cuyo instinto por sobrevivir los unió de una manera muy singular. Hablamos de una perrita y una urraca que se volvieron madre e hija luego de que la can la amamantara al encontrar al ave abandonada.

Molly y Peggy – Juliette Wells

La perrita inglesa llamada Peggy encontró a la urraca abandonada durante un paseo diario y su instinto la impulsó a querer ayudarla alertando a su dueña, Juliette Wells de 45 años.

“Estábamos sacando a Peggy a dar un paseo cuando descubrió esta pequeña urraca que estaba sola. Se veía realmente débil y no estaba nada bien. No sabíamos qué hacer porque no podíamos ver a los padres por ningún lado. Luego los vimos en lo alto del árbol, pero no querían acercarse a ella. Se habría caído del nido y la abandonaron, lo que a veces puede pasar. Esperamos dos horas pero nunca bajaron”.

–Juliette Wells al Daily Mail

Se llevaron a la urraca a casa y durmió durante 24 horas, pensando que no iba a sobrevivir. Sin embargo Peggy le hizo compañía hasta que despertó. Wells junto a su esposo se contactaron con un especialista de vida silvestre para que le diera consejos sobre como cuidar al ave. Al parecer ya sería una integrante nueva de la familia.

La nombraron Molly, quien se volvió inseparable de Peggy, tanto que fue adoptada por la perrita que comenzó a darle leche en un instinto por mantenerla viva y saludable.

Molly y Peggy – Juliette Wells

Es más, llevaron a Peggy al veterinario debido a este extraño comportamiento, no estaba embarazada pero aún así estaba generando leche. Los expertos les dijeron que era porque la perrita de verdad cree que Molly es su bebé, amamantando como si fuera una cachorra más.

Molly y Peggy – Juliette Wells

Hoy en día, Peggy y Molly hacen todo juntas, las 24 horas, entablando una relación que traspasa las fronteras entre las especies, demostrado así que el amor, si es real, no necesita limitarse a nadie.

Puede interesarte