Por Valentina Miranda
8 octubre, 2021

Tess Robison ni se imaginaba la sorpresa que le llegaría después de que su perrita Lola saltara sobre su vientre.

Hay ocasiones en que la vida de uno da giros inesperados y de maneras muy sorpresivas, sea para bien o para mal, como también suelen aparecer ciertas señales de que algo no anda bien. Algo así le pasó a Tess Robison, una peluquera de 41 años que se dio cuenta de que sufría cáncer de una manera muy casual.

La mujer de South Shields, South Tyneside (Inglaterra) llevaba un tiempo con dolor de espalda e hinchazón dolorosa sin siquiera sospechar que se trataba algo tan serio, hasta que un día en enero de este año, su perrita de raza chihuahua llamada Lola saltó sobre su vientre tan fuerte que se asomó un bulto. Por este motivo decidió ir al médico para saber de qué se trataba: era cáncer de ovario en etapa tres.

Pese a que nunca lo imaginó, recuerda que su mascota tenía una fijación a aquella zona.

“Durante semanas, ella había estado sentada ahí mirándome”

–Tess Robison al Daily Mail

North News and Pictures

El tumor era de 12 centímetros, lo que le daba la apariencia de estar embarazada de cuatro meses.

“Sé que los perros pueden ser intuitivos, y me estaba asustando un poco”

–Tess Robison al Daily Mail

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Robison se encuentra en estado de recuperación tras haberse sometido a seis meses de quimioterapia y después tuvo un cirugía en junio. Desde entonces ha tenido citas de seguimiento a su salud. Ella se siente muy agradecida de Lola, quien tiene cuatro años viviendo con con ella.

“Estaba devastada por el diagnóstico, pero lo más importante es que pude recibir
el tratamiento que necesitaba. Si lo hubiera dejado por más tiempo, habría sido demasiado tarde. Sinceramente, creo que Lola me salvó la vida”.

–Tess Robison a Metro UK

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Ella es una mujer casada con Paul, un yesero, no tienen hijos pero están considerando adoptar. Además de que tiene muchos sueños por cumplir, entre ellos ir a Nueva York y Las Vegas. Toda una vida por delante, y un gran momento para atesorar más que nunca cada día de nuestras vidas.

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