Por Lucas Rodríguez
7 junio, 2019

La mujer que la rescató enfrentó la tormenta para ir a comprar a la tienda. Un par de horas después, era la heroína de una perrita callejera.

El momento en que el clima empieza a tornarse más rudo y las lluvias y tormentas acercan sus frías narices al mundo que transcurre fuera de nuestras ventanas mientras estamos ocupados haciendo otros planes, es cuando dar una ayuda a los que más lo necesitan se vuelve algo crucial. El calor puede ser muy molesto e incluso causar desagradables migrañas, pero el frío y las lluvias, especialmente si  no tienes un techo bajo el que resguardarte, te pueden llegar a matar. 

AP Photo/San Antonio Express-News, Jerry Lara

Aunque nos parte el corazón admitirlo, la llegada de estas épocas suele golpear más fuerte que nadie a los perros que viven en las calles. Puede que el estar a sus anchas por el mundo sea el hábitat que resulte más adecuado para estos cariñosos descendientes de los lobos, pero por lo mismo, dejaron de vivir en los bosques porque nosotros los convencimos de ello hace miles de años. Por lo mismo, es nuestra responsabilidad velar por su cuidado. 

Asheville Humana Society

Demostrando que todos podemos poner de nuestra parte para cuidar de los caninos, Valinda Cortez de Carolina del Norte, Estados Unidos, interrumpió la ruta que estaba tomando para ir a comprar algunos artículos a la tienda, en una tarde intensas lluvias que anunciaban una larga y dura tormenta,  cuando vio a una perrita, abandonada y temblando bajo la lluvia. 

Asheville Humane Society

Envés de buscarse un refugio, o que sea, salir de la lluvia, la perrita Cassie estaba sentada, como si hubiera perdido la esperanza de que el destino la esperaba al día siguiente. Valinda no pudo evitar apiadarse por la perrita. Deteniendo su coche a un costado del camino, se bajó, su pelo humedeciéndose por completo en cosa de segundos por la lluvia torrencial, y se acercó a la perrita.

Ella se mostró desconfiada, por lo que no dejó que la movieran. Valinda solo logró cubrirla con una manta y quedarse cerca. Trató de acercarse un par de veces más, hasta que más de una hora después, la perrita se dejó tomar.

Asheville Humane Society

Cassie se quedó un par de días con su heroína, quien la secó, alimentó y preocupó de que volviera a recuperar su forma. Ver la sonrisa en los labios del perro hacen que uno vea que valió la pena todo el esfuerzo. 

Asheville Humane Society

Cassie hoy vive en el refugio para perros de la Asheville Humane Society, esperando a que alguien decida adoptarla.

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