Se quieren tanto, que ni siquiera una cerca podría separarlos.

Por muy útil y práctico que sea, nadie espera enamorarse del chico de al lado. Sin embargo cuando la atracción es evidente, no hay más que asumirlo. Bien lo sabe esta perrita golden retriever llamada Lola y su vecino Loki, que apenas se conocieron, no quisieron volver a separarse.

Resulta que hace algunos meses, Amber Monte y Lola se mudaron a su nuevo hogar en las afueras de Surrey, Inglaterra.

Si bien su perrita solía ser tímida con otros perros, apenas vio a Loki, un terrier Staffordshire que estaba al otro lado de la cerca de madera que separaba las casas, quiso conocerlo y jugar con él de inmediato.

Amber Marie Monte

Al parecer para ambos fue amor a primera vista.

Instagram @goldenpuplola

«Nunca hemos vivido al lado de otros perros, ¡y Lola estaba tan emocionada de ver a otro perro tan a menudo!», contó su dueña a The Dodo. «Cuando Loki estaba en su jardín, siempre saltaba a la cerca y buscaba a Lola, ya que sabía que ella usualmente estaba allí«.

Aunque el amor era evidente, los dueños de ambos perritos querían pensar que solo se trataba de una amistad y que simplemente querían conocerse. Pero ellos les demostraron que estaban totalmente equivocados.
Amber Marie Monte

Lola comenzó a comportarse de una extraña manera. Podía pasar horas lloriqueando en la puerta trasera para que la dejaran ver a Loki… y apenas se lo permitían, saltaba para ver si él estaba en el patio. Si no estaba, podía esperar a que llegara pacientemente.

Pero no solo ella demostraba su amor. Loki por su parte espera cada mañana a Lola sentado, pues sabe que su dueña la deja salir temprano y es la forma más fácil de estar cerca de su amada.
Amber Marie Monte
Definitivamente son inseparables.

Puede interesarte