Por Daniela Morano
14 junio, 2019

A Nola la abandonaron en un callejón cuando estaba recién nacida, y jamás pensó que recibiría el amor que una madre tiene para entregar.

Nala era una pequeña gatita cuando la abandonaron en la calle. Para suerte de ella, una vecina la escuchó y la llevó hasta el refugio Spokane Regional Animal Protection Service en Spokane, Washington, donde la examinaron para asegurarse de que estuviese en buenas condiciones de salud. Nala jamás había sentido el amor de una madre, sea gatuna o humana.

Por su edad, debían dejarla en un hogar temporal para que sobreviviera, pues no lo haría sola en un refugio. Así que Jamie Myers, quien vio la noticia en Facebook, decidió encargarse de ella.

Myers también estaba cuidando de otra gata, quien recientemente había perdido a algunos de sus gatitos, así que pensó que Nala encajaría a la perfección con ella. «Tenía como una semana y media menos que el resto del grupo, así que dije ‘mi mamá es maravillosa, ha sido muy buena así que veamos como le va'», le dijo a The Dodo.

Jamie Myers
Jamie Myers

De inmediato se hicieron amigas, se lamían y limpiaban para demostrar su afecto.

Cuando la mamá gata estaba lista para ser adoptada, Nala aún no estaba lo suficientemente crecida como para irse a una casa definitiva. «Hacía todo después que el resto del grupo. Cuando todos ya abrían sus ojos, ella aún los tenía cerrados, y cuando comenzaron a salir a jugar, ella seguía pegada bebiendo leche».

Pero la gata debía irse, así que Nala debió acostumbrarse a la soledad. Aunque sólo por un rato.

Jamie Myers

Myers estaba también cuidando de Izzy, una perrita junto a sus cachorros. «Intentaba constantemente tomar a Nala y ponerla junto el resto de sus bebés. Asumió que era uno de ellos y no quería que se perdiera, así que la tomaba y ponía junto a ellos».

Jamie Myers
Jamie Myers

Izzy insistió tanto en hacerla parte de su familia, que eventualmente Myers comenzó a ayudarla. «La gatita no podía caminar sola sin que Izzy se parara a buscarla. Es como que le dijera ‘esta pequeña me pertenece'».

Una vez que Nala por fin estaba junto a los cachorros, era evidente que era una más de ellos.  Y ella también aceptó que esta era su vida por ahora, junto a la manada de pequeños.

Jamie Myers

Cuando Nala ya estaba lista para ser adoptada, Myers sintió pena por Izzy quien no tendría a sus bebés, así que decidió ofrecerse como hogar temporal a dos gatitos del refugio.

El amor de madre no juzga, eso es claro.

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