Lizzy vivía en una perrera rural de Savannah (EE.UU) e iba a ser dormida, pero en cuanto la rescatista Rebecca Lynch supo de su caso puso una cama en el auto para ella, y en el camino a casa empezó a tener a sus cachorros. El parto continuó en el veterinario, ella y los 6 cachorros estaban a salvo.

En más de una ocasión, solemos dejar de lado nuestros planes por ayudar a quien más lo necesita, incluyendo los animales. Las criaturas que viven abandonadas en las calles y situaciones muy precarias conocen el miedo mejor que nadie, y no confían fácilmente en las personas que quieren ayudarlas.

Se requiere de mucha paciencia y amor para asegurarles de que todo saldrá bien y que pueden contar con ellas, como lo hizo Rebecca Lynch, presidenta del refugio Poodle and Pooch Rescue en Orlando (Estados Unidos), con la perrita Lizzy luego de que esta necesitara atención urgente por encontrarse embarazada durante su rescate.

Rebecca Lynch

Todo comenzó cuando Rebecca se encontraba disfrutando sus vacaciones junto a su esposo en Savannah, Georgia (Estados Unidos) hasta que una llamada la hizo cambiar de planes. Un amigo la había contactado urgentemente para avisarle sobre una perrita de una perrera embarazada y con riesgo de eutanasia, y ante esto Rebecca no quedó indiferente.

“Sé que Georgia tiene muchas perreras rurales con muchas matanzas y sabía que quería salvar al perro más necesitado de un refugio antes de irme a casa”, dijo la mujer a The Dodo. “Tenía espacio en mi auto y quería ayudar”, agregó.

Así que fue por ella hacia el sitio.

Rebecca Lynch

Además la criatura tenía una pata rota, pero Rebecca se encargó de que todo saliera bien colocando una cama y una manta en su auto para que viajara cómoda y segura. En cuanto la rescataron, su esposo tomó el volante y ella acompañó a la futura madre para acariciarla y calmarla. “Sabía que estaba nerviosa y asustada, y solo quería consolarla en el viaje”, dijo al medio.

Su cariño parecía haber hecho efecto porque una hora después de haberla recogido, Lizzy empezó a dar a luz. “Una vez que se sintió segura y cómoda, decidió que era el momento. Empezó a jadear y se inquietó; Le dije a mi esposo: ‘¡Creo que está de parto!'”, detalló a The Dodo.

Así que fueron al veterinario más cercano.

Rebecca Lynch

Lizzy alcanzó a tener un cachorro en el auto y el resto en la clínica. Afortunadamente sus seis bebés se encontraban sanos y salvos, pero todos descansaron en el veterinario antes de ir a casa de Rebecca. “Lizzy es una muñeca. Bendito sea su corazón, con todo lo que ha pasado en su corta vida, es tan amorosa y confiada”, comentó a The Dodo.

La mujer y su esposo se dedicaron a cuidar de ellos en su propio hogar, para que cuando crecieran cada uno sea adoptado por una familia que los quiera. Lizzy tuvo mucha suerte en ser encontrada por la persona correcta.

Puede interesarte