Por Felipe Costa
6 abril, 2021

Fue necesario hacer su historia viral por redes sociales para que la gente la pudiese apreciar, antes de eso casi nadie la quería y aquellos que le dieron hogar temporal la devolvían.

Probablemente fueron 3 años bastante tristes para Sheba, una perrita que al nacer fue entregada a un refugio de animales, pero a medida que iba creciendo veía como los demás perros y cachorros abandonaban el lugar, mientras ella aguardaba que alguien la escogiera. Estuvo en más de algún sitio temporal pero siempre fue devuelta y estando mayor, casi entra a la lista de animales para sacrificar, sin embargo, una familia pudo adoptarla, informa Las Vegas review Journal.

Heaven Can Wait Animal Society

1176 días es el tiempo que le tomó a Sheba encontrar su hogar definitivo, de raza mixta, sus dueños la entregaron a la fundación Heaven Can Wait Animal Society, en 2018 al no poder hacerse cargo de ella. Al principio creían que la gente no estaba tan interesada en adoptarla porque no sabían cuanto crecería, sin embargo el pasar de los años comenzó a preocupar a los cuidadores.

En 2020, Sheba ingresó al programa “Pups on Parole” que busca salvar a perros sin dueños de la eutanasia. El proyecto busca capacitar a las personas sobre la tenencia responsable y guiarlos en el proceso de adopción.

Heaven Can Wait Animal Society

Pero todos los esfuerzos no parecían ser suficientes. Sheba era educada, aunque muy activa y sus energías requerían cuidado especial. El último año lo pasó en casas de acogida sin mucho éxito, hasta que se usaron las redes sociales para contar su historia. Fue necesario hacerla viral para que el mundo se enfocase en la perrita. Rápidamente solicitudes aparecieron, solo pero una familia fue la escogida para llevársela.

Antes era Sheba quien buscaba incesantemente familia, ahora eran las personas quienes se peleaban a la peluda, aún así había que tomarse esto con calma, pues no querían hacer pasar a la perrita por otra desilusión otra vez.

Heaven Can Wait Animal Society

El 3 de abril, se concretó la adopción definitiva, su actual familia logró una conexión instantánea y la can se sintió cómoda en su nueva casa. Ahora Sheba, fue rebautizada como Momo y está lista para vivir una vida hogareña.

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